lunes, 24 de agosto de 2009

Eugenia Alnaír






Eugenia Alnaír
En sus siete años


Surges de un horizonte de colores.
Así te siento vegetal y niña.
Hueles a pan de los ardientes hornos
y a rosa bendecida por la aurora.

De tus sienes desciende la esperanza
y por eso pareces virgen lluvia,
columpiando el tiempo en tus crinejas,
sembrando de esperanza tu cintura.

Eres beldad y en tus arpegios oigo
el canto angelical de los arroyos
con las cinco vocales y los números.

Cada vez que una tarde se nos pierda
o al alba se le olvide despertarnos
alzaremos el pan de tu alegría.


Pablo Mora
Agosto, 2009




miércoles, 12 de agosto de 2009

Caguairán / A Fidel Castro en sus 83 años





A Fidel Castro en sus 83 años


por obra y gracia del insomnio el hombreel hombre rayo que arde en la tormentaalarido crispado en huracánpor fin él ocupándose del hombreel hombre simplemente el hombre a solasen paz consigo con su pena al hombroal descubierto hermano universalguarango chontaduro cañahuatechaguaramo apamate guayacánsamán araguaney o flamboyánuniversal ceniza en singladuraen pulpa en hueso en lluvia en soledadrojo duro durable resistentecalcáreo frondoso para siempreincorruptible eterno refulgenteCaguairán indomable frente al vientola semilla del hombre germinandoquiebra hacha fidel fuego pueblo y tierrael hombre a punta de hombre y tempestadsemilla germinal a la intemperieandando andando andando andando andando



Pablo Mora

viernes, 24 de julio de 2009

Carta abierta a la patria

Pablo Mora

Al alimón con la Esperanza


Esta tierra sobre los ojos, sobre el alma, este aprieto, esta noche continua, este desasosiego, esta derrota o victoria que comienza, se aleja, se recuerda, viene y va. Te quiero, país, tirado abajo del mar, coronado de soles y neblinas, sombra de la guerra, lleno de vientos, puteando y sacudiendo banderitas, repartiendo escarapelas en las calles. Te estás quemando a fuego lento. Qué carajo si la casita era un sueño. Te quiero, país tirado a la vereda, caja de fósforos vacía. En cada casa, en cada plaza, hay alguien que nació haciendo discurso para algún otro que nació para escucharlos. Te quiero, país tan triste en lo más hondo del grito, tan golpeado en lo mejor de la sonrisa, tan grifo en la hora de la autopsia. Te quiero, a pesar de la sangrienta demencia que de antiguo atenta con la tribu, a pesar del águila rapaz y su avaricia loca, toda espumeante de historia, tragedias y misterios, exhalando el vaho putrefacto de los siglos, sorbiendo la polvareda de las necias apetencias, alcantarilla de los grandes asesinos en el desesperado despresamiento de los siglos, en el despellejamiento abismal de las brechas, trojes o caminos.
Te quiero a pesar del cómplice silencio para distraer el hambre de los humildes o arrancarle el fruto de sus sienes. Te quiero en las largas, confusas llanuras, serranías, en las que levanta, amasa y cuece el hombre su pan escaso, esparcido por el viento, buscando la pulpa ausente de los frutos idos. Te quiero a pesar de las babeantes, incompletas verdades, vertiendo su estiércol, retrasando nuestra marcha hacia el pan de cada día. Te quiero, país de barro, y otros te quieren, y algo, habrá de salir de este sentir. Te quiero, país desnudo que sueña. Te quiero país despierto que grita; país resuelto que espera; país de sol y de nieve; país de siembra y cosecha; país de pulso y de fuego; país de barranco, de lumbre y de gloria; de palabra, de pueblo y de pólvora; de béisbol, ringside, furia y sampablera.
Me acuerdo de un amanecer alpino, en pleno invierno, soñándote despierto, entre la noche de la guerra, del hambre y de la lluvia, alzándote en los brazos, ofreciéndote a la vida, a punta de herejías, fabricándote, llevándote. Tapándome la cara, me acuerdo de la primera luna allá en Palermo, bajando del Amparo, camino de la aldea. Tapándome la cara, te imagino, desperezado, después de esta avalancha, calmada la borrasca, con zapatos rotos o nuevos, cuesta arriba, fuerte el corazón, y el brazo desafiando porvenires, conquistando soles. Te quiero país, pañuelo arrugado, maltratado, de estrellas impasibles, con sus calles cubiertas de carteles. Te quiero hasta la eternidad de un beso victorioso. Te quiero, sin revés, sin vuelta y sin derecho, nada más que de cerca y amargado. Y de noche, insomne. Vámonos a caminar, yo te acompaño.

martes, 21 de julio de 2009

Miles de voces han cantado sus versos

Pablo Mora, educador, periodista y poeta, autor del himno de la Unet, navega ahora por Internet

Miles de voces han cantado sus versos

En su trabajo literario, Pablo Mora dedica horas y horas en la lectura y meditación en el amplio recibo de "La Moraleja", entre sus selectas obras pictóricas y la escultura "Fecundidad".Aun cuando a diario navega por Internet a través de sus dos páginas web, el poeta y periodista no utiliza la computadora para escribir sus versos. Prefiere el bolígrafo para darle mayor autenticidad a su poesía.

( Germán Carías S. )


De niño jugaba a los versos columpiando sueños y esperanzas, allá en la inmensa soledad de la montaña.Y se hizo hombre y poeta entre alegrías y miedos, luz y sombra en su infatigable peregrinaje por los tremedales de la vida.Pablo Ramiro Mora Quintero, sencillamente Pablo Mora, psicopedagogo, periodista y literato, nació a la sombra de cafetales en la aldea de San Joaquín, en la parte alta de Santa Ana del Táchira, el martes 28 de abril de 1942, día de San Justino. Desde pequeño, comenzó a garabatear en los cuadernos escolares ideas y pensamientos, especies de sonetos en su ingenua imaginación.--- Tenía entonces unos 10 años --- y no se arredra ante los recuerdos de su infancia azarosa ---. En el patio de mi casa, sentado en el horcón de un árbol caído, escribí a escondidas una carta de amor para una niña que amaba en silencio. Al día siguiente, mi maestro encontró los apuntes y los leyó en alta voz en el salón de clases, porque decía que eran muy bonitos. Eso causó conmoción en todo San Joaquín. Fue escándalo público. Hasta me amenazaron con expulsarme del colegio y sacarme del puebloDe su padre ya muerto, Francisco Mora, y su madre de 90 años, Josefa Teresa Quintero, ambos agricultores de Santa Ana, el niño campesino aprendió a sembrar y cosechar. Todos los mediodía tenía que subir las empinadas cuestas montañosas para llevar en viandas el almuerzo a los peones. Ya al atardecer, pese a la advertencia familiar de estar siempre alerta por la aparición de cualquier duende, debía cerrar el portillo de la finca La Panchera, donde ayudaba a su tío. --- Fue esa visión intangible de los duendes --- el autor de las series Almácigos, Asombros y Poiesología, cree intuir su inspiración lírica en las andanzas ilusorias de las traviesas figuras fantasmagóricas ----, lo que despertó mi pasión poética. También el olor, color y sabor de las pomarrosas que en centenares crecían silvestres en San Joaquín. La culpa de que me hiciera poeta la tienen esos duendes que nunca he visto y sigo buscando, pero también la kinestesia por las pomarrosas, inspiración y canto en mi aldea natal.El hombre poeta sigue remontando los caminos infinitos que empezaron a abrirse en la niñez de sus ilusiones y anhelos.Un poema en himno a la UnetAlumno fundador de la Escuela de Letras en la Universidad Católica Andrés Bello extensión Táchira, obtuvo su licenciatura el 6 de agosto de 1966. Antes y durante siete años, estudió filosofía en el Seminario Santo Tomás de Aquino. ---- Pude quizás hacerme cura --- el poeta soñador y romántico, recuerda con nostalgia aquellos pininos en las celdas de meditación del Seminario diocesano ---, pero mis profesores descubrieron que el sacerdocio no era precisamente mi vocación y claudiqué al noviciado. Allí en el Seminario, sin embargo, tuve oportunidad de escribir algunos ensayos que enrumbaron mi afición lírica. Una vez, el sacerdote eudista ecuatoriano Alfonso Ruiz nos pidió que preparáramos algunos conceptos sobre el Papa y yo que sólo asociaba el blanco del hábito pontifical a la leche, a la nieve y al azúcar, emplee mi percepción idealista para redactar el trabajo, pero qué podía saber entonces de metáforas ni de comparaciones alegóricas tácitas. Ahora juego con Karol Wojtyla en un poema que le dediqué devotamente. Es indudable que aquellos ejercicios teologales, me adentraron en la poesía.No obstante, el juglar estalla, como él mismo lo añora complacido, cuando errabundo cerca de su casa en el centro de San Cristóbal, piensa en cual será su profesión definitiva, barajando las p en sus lucubraciones entre periodista, psicólogo y profesor. En sus ratos libres, mientras estudia Letras en la Ucabet, escribe un boceto de novela, La fuga y luego va a publicar su primer soneto en el diario Vanguardia, en la página literaria a cargo de quien iba a ser su extraordinario amigo, Pedro Pablo Paredes.--- Había cumplido los 23 años. Ese boceto novelístico lo titulé Esperanza. Nunca lo reproduje en ninguno de mis libros. Fue simplemente un ejercicio. Su primera estrofa decía: Y todo esperar/ espera la luz al niño/ en el regazo de su madre/ y los años del mortal/ la cuna de sus canas.Al año siguiente, ya Licenciado en Letras, Pablo Mora decide irse a Italia a estudiar doctorado en psicopedagogía en la Universidad de Turín. También obtiene el grado de doctor en periodismo en la Universidad Católica de Milán. Con ambas borlas académicas, retorna a Venezuela en 1969 y comienza a ejercer de pedagogo. Primero, en el Liceo Alejandro Petión de Caricuao y en la cátedra de Castellano y Literatura en el Instituto Fernando Peñalver en Campo Alegre. Después, en 1973 va a iniciarse como profesor fundador en el Instituto Universitario Experimental Politécnico Guayana.--- También fui casi fundador de la Universidad Nacional Experimental del Táchira--- y el educador y poeta lo proclama con satisfacción ---. Solicité mi traslado desde las aulas del Instituto Guayana a la Unet, que tenía un año apenas de actividades. Por gestiones de Carlos Delgado Dugarte, gran amigo y periodista, logré que el primer rector Lorenzo Monroy me asignara la cátedra de Estudios generales, lenguaje y comunicación. Allí estuve 18 años de profesor titular hasta mi jubilación al completar en total 25 años de docencia, desde 1969 a 1994.Durante su exitoso ejercicio pedagógico en la Unet, obtuvo igualmente uno de los reconocimientos más plausibles de su producción lírica, orgullo y blasón de su inspiración poética. Es autor del himno universitario, la canción emblema unetesca que han cantado miles y miles de voces desde 1984 en todos los actos académicos de la primera casa de educación superior del Táchira.--- Cuando abrieron el concurso para seleccionar el himno, comencé a trabajar al lado del profesor Rubén Rivas, ese excelente músico merideño que había sido director de la Cantoría de Mérida y quien acababa de residenciarse en San Cristóbal. En la secuencia de las estrofas, vino a mi mente la inspiración que tuvo nuestro gran compositor Juan Telésforo Jaime en su bambuco El campo está florido”. Ese mismo amor por la tierra tachirense, por su gente y sus paisajes, lo plasmé en prosa para exaltar el sentimiento de la comunidad universitaria, adaptando el profesor Rivas su creación musical. Recuerdo que en una conversación con nuestro eximio Alirio Díaz, nos sugirió que deberíamos imprimirle mayor aire marcial y así lo hicimos. El canto alegórico lo adoptó definitivamente el Consejo Universitario como himno oficial de la Unet, el 4 de marzo de 1977. Cada vez que oigo la cuarteta: Recojamos del surco sus frutos/ junto al hombre que labra su afán/ afianzando en el Táchira el culto/ por el campo, el trabajo y la paz, se me estruja el corazón y lloro en silencio de emoción y alegría. Quizás evoca también el poeta en lontananza los sobresaltos de su infancia campesina entre los sustos y miedos por los duendes incorpóreos de La Panchera.Convite familiar en MoralejaEn su prolífica creatividad lírica y periodística, Pablo Mora tiene 17 obras publicadas.Casi consecutivamente, de 1978 a 1993, editó sus 6 poemarios en Almácigos, luego aparecen 3 testimonios de Asombros de 1996 al 2000, en 1993 la Unet le recopila 36 micros ensayos de Cuenta abierta, colección de artículos que publica en La Nación desde 1970. También circuló Tierra fecunda en 1969, De la noche insomne en 1993, Insomnio terminal 2002, Palabra insomne 2003, Cuarenta mil millardos de millas de hombres luz 2002, Poiesología y Sombra inédita en 2005.Y en la difusión internacional de su permanente producción literaria, desde hace 8 años sus versos y artículos periodísticos navegan por Internet en dos páginas web: Poiesología.com y Poesía.org.ve.----Con el fortalecimiento de la imagen institucional de la Unet --- el poeta recurre ahora a cifras y gráficos ---, la página web comenzó a circular en 1997. Tenemos clasificados 390 poetas y 1846 poemas, 2.585 Cuentas abiertas publicadas en La Nación, 3.618 artículos en cartelera, 768 enlaces en 4 categorías y 188 manifiestos. En la actualidad tenemos 325 mil visitantes. Los portales españoles especializados en literatura, se nutren de nuestros trabajos y nosotros de los de ellos, en un constante intercambio de experiencias y conocimientos. Me siento orgulloso de mantener esta vitrina universal para dar a conocer a nuestros autores y proyectar su obra a través de Internet.Aunque admite las ventajas y funcionalidad del sistema digitalizado, el poeta, periodista y educador no usa la computadora sino que escribe con bolígrafos para copiar sus versos y sonetos. ---- Nunca un poeta puede automatizarse ---se apresura en aclarar ---. Debe ser auténtico, original, creativo. Vivir de la inspiración, saber el tamaño exacto de la pena, conocer el lado oscuro de la rosa y la terrible majestad del pan. Buscar la luz y navegar hacia adentro del asombro. Soñar. Vivir y sufrir. Amar, siempre amar.En el saludo asiduo a los visitantes de su página web, invoca desde su hogar en la quinta Moraleja de Las Acacias, a sus estrellas: Limito por el norte con mi madre. Por el sur con la luz de tres luceros. Por el Oriente con mi azul asombro. Por el oeste con el mundo entero. Y no he podido limitar conmigoLos tres luceros son sus tres hijos, dos varones, José Aldebarán y Luis Arturo, ambos arquitectos, y una hembra, Almair, quien murió al nacer, pero sigue viviendo en las remembranzas familiares.---- Y la gran estrella es Alicia Newville, quien ha iluminado mi existencia desde que nos conocimos aquí en San Cristóbal, cuando vino a pasar unas vacaciones en Semana Santa. Yo iba a visitar los monumentos sacros en las Iglesias del centro cuando vi a la hermosa catira caraqueña de refulgentes ojos azules a la puerta de la casa de la familia amiga, el hogar de doña Cristina Fornés de Cárdenas. Al instante quedé embelesado. Fue amor a primera vista. Meses después nos casamos por poder en 1967 y formamos esta gran familia. Ya tenemos dos bellísimos retoños, nuestras nietas María Altair, de 13 años y Eugenia Almair, de 3.Era mediodía. A la hora de almuerzo, volvían a reunirse la esposa y los descendientes del poeta en el convite fraterno de Moraleja.

http://www.lanacion.com.ve/noticias.php?IdArticulo=14906

lunes, 20 de julio de 2009

Postal para Honduras

05 de julio de 2009
Hermano que hoy resistes la traición.
Hermana que esta noche enciendes en la barricada una hoguera
y a falta de justicia, alumbra tu rabia.

Campesina, campesino …hijos del pueblo hondureño, madres de los nuevos Lempiras… obreros de las futuras restauraciones… Desde este rincón de América también se alzan puños en tu nombre.

Te conozco y me conoces

Tú que te apellidas compatriota, tú que ahora te llamas dignidad.
En esta ciudad lejana se enciende un fuego por tu causa. No hay poesía sin tu causa.
Hermano de Honduras, hermana de Tegucigalpa
Allá, del otro lado del instante sin más luz que el llamado de la tierra, sin más voz que el ruido de la historia, sin más derechos que la desobediencia.
Con los viejos arcos de la Selva con la invencible razón de los sin nada, con la verdad por arma. El pueblo vencerá!

II
Desde el envés de tu pelea todos los poetas del mundo disparan su palabra eterna, contra el injusto de hoy y el de mañana.

Recibe pueblo heroico este temblor enfurecido… pasos de este ejército de voces: viento de los cinco continentes, brazo indomable de la gesta. De África, del Asia… voces europeas, canción americana, llamado del Maya, grito de Oceanía y Guaraní. Himno de los yekuanas. Temblor de ruido ancestro. Palabra del mar arado. Del Padre Nuestro, libertario.

Hermano de las trincheras de Tegucigalpa,
hermana de la resistencia Lenca...
los poetas del mundo escriben tu sangre…
Sangre restauradora, sangre de los imprescindibles…
Sangre erguida y nuestra… Roja Morazán.

III
Esta noche tan alta, tan larga aclara por tu causa
En la garganta.

Hermano de Honduras, hermana de Tegucigalpa
cantamos tu victoria con fuego del Alba
Tú haz venido de otro tiempo a agregarle al himno la estrofa perdida.

Pues historia es lo que forjas en la hondura de mi Idea. Tus piedras son verdades invictas que hoy suenan en mis letras. Río de alma fuerte.

Que el Chimborazo te dé aguante y puntería.
Y que al soplar imprima a tu bandera otra estrella

IV
Es O5 de julio…Bolívar te cuida!

Hermano, hermana ha llegado la hora
¡Mortal es la oligarquía...
Mortal su Prensa su Iglesia
Mortal el traidor y su doctrina.

¡Suena la hora del pueblo
el Cristo está en las Trincheras!

Que venza la patria, pues, que venza!
Tu suerte será la nuestra!

con Zelaya nuestro retorno histórico :
Esta noche tan alta, tan larga aclara por tu causa
en la garganta…

05 de julio… la patria está de vuelta!


Freddy Ñáñez (Red Nacional de Escritores de Venezuela)

Postal para Honduras

05 de julio de 2009Hermano que hoy resistes la traición.Hermana que esta noche enciendes en la barricada una hogueray a falta de justicia, alumbra tu rabia.Campesina, campesino …hijos del pueblo hondureño, madres de los nuevos Lempiras… obreros de las futuras restauraciones… Desde este rincón de América también se alzan puños en tu nombre.Te conozco y me conoces Tú que te apellidas compatriota, tú que ahora te llamas dignidad.En esta ciudad lejana se enciende un fuego por tu causa. No hay poesía sin tu causa. Hermano de Honduras, hermana de TegucigalpaAllá, del otro lado del instante sin más luz que el llamado de la tierra, sin más voz que el ruido de la historia, sin más derechos que la desobediencia.Con los viejos arcos de la Selva con la invencible razón de los sin nada, con la verdad por arma. El pueblo vencerá!IIDesde el envés de tu pelea todos los poetas del mundo disparan su palabra eterna, contra el injusto de hoy y el de mañana.Recibe pueblo heroico este temblor enfurecido… pasos de este ejército de voces: viento de los cinco continentes, brazo indomable de la gesta. De África, del Asia… voces europeas, canción americana, llamado del Maya, grito de Oceanía y Guaraní. Himno de los yekuanas. Temblor de ruido ancestro. Palabra del mar arado. Del Padre Nuestro, libertario.Hermano de las trincheras de Tegucigalpa,hermana de la resistencia Lenca...los poetas del mundo escriben tu sangre…Sangre restauradora, sangre de los imprescindibles…Sangre erguida y nuestra… Roja Morazán.IIIEsta noche tan alta, tan larga aclara por tu causaEn la garganta.Hermano de Honduras, hermana de Tegucigalpacantamos tu victoria con fuego del AlbaTú haz venido de otro tiempo a agregarle al himno la estrofa perdida.Pues historia es lo que forjas en la hondura de mi Idea. Tus piedras son verdades invictas que hoy suenan en mis letras. Río de alma fuerte.Que el Chimborazo te dé aguante y puntería.Y que al soplar imprima a tu bandera otra estrellaIVEs O5 de julio…Bolívar te cuida!Hermano, hermana ha llegado la hora¡Mortal es la oligarquía...Mortal su Prensa su IglesiaMortal el traidor y su doctrina.¡Suena la hora del puebloel Cristo está en las Trincheras!Que venza la patria, pues, que venza! Tu suerte será la nuestra! con Zelaya nuestro retorno histórico :Esta noche tan alta, tan larga aclara por tu causaen la garganta…05 de julio… la patria está de vuelta!

Freddy Ñáñez (Red Nacional de Escritores de Venezuela)

viernes, 10 de julio de 2009

Olga Teresa

A Olga Teresa Carvajal
en sus ochenta años

Alegría, recóndita alegría,
ala justa de todo lo que pasa,
alegría tenaz, múltiple y nueva,
para anidar la tierra cada día.

Casa de oro en cuya blanca mesa
fluye el amor en encendida lumbre,
el luminoso pan de la fortuna
purificado por la unción fraterna.

Buenos Aires y el alma la adivina
inmersa en los claveles de la aldea,
Olga Teresa, flor de la alegría.

Entre el fulgor, el cántico y el viento,
entre la paz, la vida, la dulzura,
Olga Teresa en dulce arrobamiento.

Triunfo de la alegría. Advenimiento
de la suprema luz y de la vida.
La vida es una Olga suspendida
entre la luz, los tránsitos y el viento.


Pablo Mora
San Joaquín, 11 de julio de 2009.