jueves, 27 de agosto de 2009

CARTA ABIERTA A LOS PRESIDENTES DE UNASUR





CARTA A LOS PRESIDENTES DE LA UNASUR


En nombre del espíritu de Libertad y Justicia de esta suprema época de grandeza que nos convoca en este luminoso presente, quiero extenderles a todos y todas, mi más sincero y fraterno saludo.
Comenzaré recordando que un 10 de agosto de 1809, fue pronunciado por el valeroso Pueblo ecuatoriano, el Primer Grito de su anhelada Independencia en Quito. La misma ciudad en la que hoy, a 200 años de emprendido nuestro incesante proceso de Independencia, nos hemos reunido en razón de responder a un compromiso ineludible y una esperanza concreta: honrar el esfuerzo de toda una generación de libertadores, que trazó el camino de las nuevas repúblicas de Nuestra América.
A la luz y sombra de este germen libertario esparcido por nuestros predecesores en estas imponentes tierras de la Abya Yala, se reanimó la idea de la unión de repúblicas, planteada por El Libertador, durante toda su vida política.
El mismo Bolívar que nos dejara estas premonitorias palabras el 6 de septiembre de 1815, en su Carta de Jamaica, la cual fue dirigida en respuesta al ciudadano Henry Cullen, un súbdito británico residenciado en Falmouth; como una grandiosa bitácora ideológica que por oportuna y verdadera, me permito incluir en estas líneas: Seguramente la unión es la que nos falta para completar la obra de nuestra regeneración. Sin embargo, nuestra división no es extraña, porque tal es el distintivo de las guerras civiles formadas generalmente entre dos partidos: conservadores y reformadores. Los primeros son, por lo común, más numerosos, porque el imperio de la costumbre produce el efecto de la obediencia a las potestades establecidas; los últimos son siempre menos numerosos aunque más vehementes e ilustrados. De este modo la masa física se equilibra con la fuerza moral, y la contienda se prolonga siendo sus resultados muy inciertos. Por fortuna, entre nosotros, la masa ha seguido a la inteligencia.
Revelaba el Padre Bolívar, una de sus grandes angustias: ver unidas a las naciones todas de nuestro ancho y largo continente en la Patria Grande.
El espíritu de la nación de Colombia se expresó por vez primera en la Angostura bañada por nuestro indómito Orinoco, allá en el año de 1819. Surgida de los sueños de Miranda, Colombia fue hecha realidad por nuestro Bolívar aquel año y aunque fue desmembrada, su ánimo, hoy más que nunca, debe expresarse para darnos constancia de que nunca se perderá.
Nuestra Unión era para Bolívar, un pródigo fin, al que se llegaría únicamente a través de efectos sensibles y esfuerzos bien dirigidos. Y hoy -a 200 años de aquella enorme gesta histórica-, el nacimiento de Unión Suramericana de Naciones (UNASUR), es la fiel muestra de que el proceso de liberación de nuestras naciones continúa imponiéndose con más vigor que nunca.
Sin embargo, y trayendo al presente toda esta síntesis histórica, debo decir con absoluta desazón que la unión y la independencia de nuestros países constituye una amenaza para quienes aspiran seguir controlando nuestras riquezas naturales, nuestras economías y nuestra voluntad política, es decir, nuestra soberanía.
Es evidente que, ante los avances progresistas y democráticos en nuestro continente, el imperio norteamericano -que en los últimos cien años ejerció su hegemonía sobre la vida de nuestras repúblicas- ha iniciado una contraofensiva, antihistórica y retrógrada con el propósito de revertir la unión, la soberanía y la democracia en nuestro continente, e imponer la restauración de la dominación imperial en todos los ámbitos de la vida de nuestras sociedades.
En este sentido, compartimos la visión de muchos en Latinoamérica y el mundo: esta contraofensiva se inició el 28 de junio de este año, con el perverso Golpe de Estado cometido en la hermana Patria hondureña. Dicen los militares golpistas de Honduras, y los poderosos voceros conservadores de Washington, que esta operación contra el presidente Zelaya fue una maniobra pensada en función de destruir la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Una alianza que es un proyecto de paz, de justicia social, de unión solidaria, de democracia participativa con y para las mayorías de nuestros países; y a la vez es un proyecto independentista guiado por liderazgos legítimos de los humildes de hoy.
Este infame golpe ha sido respondido dignamente por el Pueblo hondureño, enfrentando la represión y demostrando que son dignos herederos del heroico Morazán que, pasados 200 años, aún vigila.
Por ello, en función de la unidad que nos ha convocado desde siempre, y también siguiendo los acontecimientos de estos últimos tiempos, me permito hacerles un llamado de atención.
Compañeros y compañeras: desde mi Gobierno estamos real y profundamente preocupados por la situación de tensión con la hermana República de Colombia, frente a la instalación de, al menos, siete bases militares norteamericanas en ese entrañable y hermano territorio suramericano.
Queremos denunciar, aquí y ahora, que este hecho es parte de un plan político y militar, orquestado para acabar con el proyecto de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), además de ser la más grande amenaza en este momento histórico, para las infinitas riquezas que yacen en nuestro continente, esto es: el oro negro, nuestro petróleo; el oro azul, las grandes reservas acuíferas; el oro verde, nuestra amazonía.
En los últimos años, hemos denunciado un acoso permanente contra nuestro país y nuestra Revolución Bolivariana, por parte de las elites que dirigen el imperio estadounidense. Nuestro Pueblo ha derrotado -ante el asombro de la opinión internacional- Golpes de Estado, saboteos económicos y la embestida de un descarnado terrorismo mediático de alcance nacional e internacional. Hermanos y hermanas de Suramérica: la justificación política y mediática del gobierno de Colombia y los jefes de estas bases militares son una amenaza concreta a la paz, la independencia y los derechos del Pueblo de Venezuela.
En los últimos días, hemos recibido las manifestaciones de preocupación y de solidaridad de los Pueblos y gobiernos del continente; así como también, de un importante sector de la sociedad colombiana. Creen quienes nos amenazan que pueden detener el curso de la nueva y heroica historia que hoy escribimos en paz: hacernos respetables es la garantía indestructible de vuestros afanes ulteriores por conservarles, dijo José Gervasio Artigas.
Pero, así como hace 200 años nuestros Pueblos hicieron retroceder el decadente imperio español, hoy contamos con superiores condiciones morales y políticas para neutralizar a estos sectores guerreristas y así garantizar que nuestro continente sea una tierra de paz, sin amenaza militar.
Sería un error grave pensar que la amenaza es sólo contra Venezuela; va dirigida a todos los países del Sur del continente, sentencia el compañero Fidel en sus reflexiones tituladas "Siete puñales en el corazón de América". Geopolíticamente, estamos al Sur de la hegemonía, y es una realidad que, trascendiendo la tendencia política de los gobiernos del mundo, el problema de la guerra concierne a la humanidad entera.
Nunca nuestras angustias han sido secretas, y de esa verdad eterna dio muestra el Apóstol de América, José Martí, al dejar en 1884, para éste nuestro tiempo, una incógnita vigente: ¿Qué somos, General (Máximo Gómez)? ¿Los servidores heroicos y modestos de una idea que nos calienta el corazón, los amigos leales de un pueblo en desventura, o los caudillos valientes y afortunados que con el látigo en la mano y la espuela en el tacón se disponen a llevar la guerra a un pueblo, para enseñorearse después de él?
No podemos ocultar el clamor de todo el Pueblo colombiano y su deseo de alcanzar la paz en su país. Siete décadas de guerras al interior de Colombia sólo hallarán resolución en una salida política y negociada que respete las garantías y goce del respaldo de toda Suramérica.
El pueblo de Colombia tiene derecho a la paz. No puede pretender una elite servil, cuyo negocio es la guerra en el hermano país, expandir e imponer su conflicto armado con la pretensión de estigmatizar y desestabilizar a los movimientos progresistas y revolucionarios que de manera legítima, democrática y pacífica avanzamos con los sueños y banderas de los libertadores, a cumplir las tareas aún pendientes de unión, justicia e independencia.
No creemos en una sociedad carente de conflictos, eso sería una entelequia, pero entendemos que estamos llamados a asumir mejores conflictos, a reconocerlos y contenerlos, de vivir no a pesar de ellos sino productiva e inteligentemente con ellos. Sólo un pueblo escéptico, maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz, parafraseando a nuestro hermano colombiano Estanislao Zuleta.
Y si queremos una paz verdadera, debemos responder a tiempo con claridad y valentía a las necesidades más sentidas de nuestros Pueblos.
Llegó la hora de Suramérica, la hora de UNASUR, confiamos en la capacidad política de nuestra naciente unión para enfrentar en la actualidad esta amenaza, que compromete el porvenir de nuestras repúblicas, el porvenir de nuestros Pueblos y el porvenir de toda la humanidad.
Sigamos, pues, compañeras y compañeros, la máxima de Bolívar, constituyamos ese gran Pacto Americano que, formando de todas nuestras repúblicas un cuerpo político, presente la América al mundo con un aspecto de majestad y grandeza sin ejemplo en las naciones antiguas. La América así unida, si el cielo nos concede este deseado voto, podrá llamarse la reina de las naciones y la madre de las repúblicas.
Fraternalmente,
Hugo Chávez Frías
http://www.telesurtv.net/noticias/secciones/nota/56608-NN/carta-a-los-presidentes-de-la-unasur/


lunes, 24 de agosto de 2009

Eugenia Alnaír






Eugenia Alnaír
En sus siete años


Surges de un horizonte de colores.
Así te siento vegetal y niña.
Hueles a pan de los ardientes hornos
y a rosa bendecida por la aurora.

De tus sienes desciende la esperanza
y por eso pareces virgen lluvia,
columpiando el tiempo en tus crinejas,
sembrando de esperanza tu cintura.

Eres beldad y en tus arpegios oigo
el canto angelical de los arroyos
con las cinco vocales y los números.

Cada vez que una tarde se nos pierda
o al alba se le olvide despertarnos
alzaremos el pan de tu alegría.


Pablo Mora
Agosto, 2009




miércoles, 12 de agosto de 2009

Caguairán / A Fidel Castro en sus 83 años





A Fidel Castro en sus 83 años


por obra y gracia del insomnio el hombreel hombre rayo que arde en la tormentaalarido crispado en huracánpor fin él ocupándose del hombreel hombre simplemente el hombre a solasen paz consigo con su pena al hombroal descubierto hermano universalguarango chontaduro cañahuatechaguaramo apamate guayacánsamán araguaney o flamboyánuniversal ceniza en singladuraen pulpa en hueso en lluvia en soledadrojo duro durable resistentecalcáreo frondoso para siempreincorruptible eterno refulgenteCaguairán indomable frente al vientola semilla del hombre germinandoquiebra hacha fidel fuego pueblo y tierrael hombre a punta de hombre y tempestadsemilla germinal a la intemperieandando andando andando andando andando



Pablo Mora

viernes, 24 de julio de 2009

Carta abierta a la patria

Pablo Mora

Al alimón con la Esperanza


Esta tierra sobre los ojos, sobre el alma, este aprieto, esta noche continua, este desasosiego, esta derrota o victoria que comienza, se aleja, se recuerda, viene y va. Te quiero, país, tirado abajo del mar, coronado de soles y neblinas, sombra de la guerra, lleno de vientos, puteando y sacudiendo banderitas, repartiendo escarapelas en las calles. Te estás quemando a fuego lento. Qué carajo si la casita era un sueño. Te quiero, país tirado a la vereda, caja de fósforos vacía. En cada casa, en cada plaza, hay alguien que nació haciendo discurso para algún otro que nació para escucharlos. Te quiero, país tan triste en lo más hondo del grito, tan golpeado en lo mejor de la sonrisa, tan grifo en la hora de la autopsia. Te quiero, a pesar de la sangrienta demencia que de antiguo atenta con la tribu, a pesar del águila rapaz y su avaricia loca, toda espumeante de historia, tragedias y misterios, exhalando el vaho putrefacto de los siglos, sorbiendo la polvareda de las necias apetencias, alcantarilla de los grandes asesinos en el desesperado despresamiento de los siglos, en el despellejamiento abismal de las brechas, trojes o caminos.
Te quiero a pesar del cómplice silencio para distraer el hambre de los humildes o arrancarle el fruto de sus sienes. Te quiero en las largas, confusas llanuras, serranías, en las que levanta, amasa y cuece el hombre su pan escaso, esparcido por el viento, buscando la pulpa ausente de los frutos idos. Te quiero a pesar de las babeantes, incompletas verdades, vertiendo su estiércol, retrasando nuestra marcha hacia el pan de cada día. Te quiero, país de barro, y otros te quieren, y algo, habrá de salir de este sentir. Te quiero, país desnudo que sueña. Te quiero país despierto que grita; país resuelto que espera; país de sol y de nieve; país de siembra y cosecha; país de pulso y de fuego; país de barranco, de lumbre y de gloria; de palabra, de pueblo y de pólvora; de béisbol, ringside, furia y sampablera.
Me acuerdo de un amanecer alpino, en pleno invierno, soñándote despierto, entre la noche de la guerra, del hambre y de la lluvia, alzándote en los brazos, ofreciéndote a la vida, a punta de herejías, fabricándote, llevándote. Tapándome la cara, me acuerdo de la primera luna allá en Palermo, bajando del Amparo, camino de la aldea. Tapándome la cara, te imagino, desperezado, después de esta avalancha, calmada la borrasca, con zapatos rotos o nuevos, cuesta arriba, fuerte el corazón, y el brazo desafiando porvenires, conquistando soles. Te quiero país, pañuelo arrugado, maltratado, de estrellas impasibles, con sus calles cubiertas de carteles. Te quiero hasta la eternidad de un beso victorioso. Te quiero, sin revés, sin vuelta y sin derecho, nada más que de cerca y amargado. Y de noche, insomne. Vámonos a caminar, yo te acompaño.

martes, 21 de julio de 2009

Miles de voces han cantado sus versos

Pablo Mora, educador, periodista y poeta, autor del himno de la Unet, navega ahora por Internet

Miles de voces han cantado sus versos

En su trabajo literario, Pablo Mora dedica horas y horas en la lectura y meditación en el amplio recibo de "La Moraleja", entre sus selectas obras pictóricas y la escultura "Fecundidad".Aun cuando a diario navega por Internet a través de sus dos páginas web, el poeta y periodista no utiliza la computadora para escribir sus versos. Prefiere el bolígrafo para darle mayor autenticidad a su poesía.

( Germán Carías S. )


De niño jugaba a los versos columpiando sueños y esperanzas, allá en la inmensa soledad de la montaña.Y se hizo hombre y poeta entre alegrías y miedos, luz y sombra en su infatigable peregrinaje por los tremedales de la vida.Pablo Ramiro Mora Quintero, sencillamente Pablo Mora, psicopedagogo, periodista y literato, nació a la sombra de cafetales en la aldea de San Joaquín, en la parte alta de Santa Ana del Táchira, el martes 28 de abril de 1942, día de San Justino. Desde pequeño, comenzó a garabatear en los cuadernos escolares ideas y pensamientos, especies de sonetos en su ingenua imaginación.--- Tenía entonces unos 10 años --- y no se arredra ante los recuerdos de su infancia azarosa ---. En el patio de mi casa, sentado en el horcón de un árbol caído, escribí a escondidas una carta de amor para una niña que amaba en silencio. Al día siguiente, mi maestro encontró los apuntes y los leyó en alta voz en el salón de clases, porque decía que eran muy bonitos. Eso causó conmoción en todo San Joaquín. Fue escándalo público. Hasta me amenazaron con expulsarme del colegio y sacarme del puebloDe su padre ya muerto, Francisco Mora, y su madre de 90 años, Josefa Teresa Quintero, ambos agricultores de Santa Ana, el niño campesino aprendió a sembrar y cosechar. Todos los mediodía tenía que subir las empinadas cuestas montañosas para llevar en viandas el almuerzo a los peones. Ya al atardecer, pese a la advertencia familiar de estar siempre alerta por la aparición de cualquier duende, debía cerrar el portillo de la finca La Panchera, donde ayudaba a su tío. --- Fue esa visión intangible de los duendes --- el autor de las series Almácigos, Asombros y Poiesología, cree intuir su inspiración lírica en las andanzas ilusorias de las traviesas figuras fantasmagóricas ----, lo que despertó mi pasión poética. También el olor, color y sabor de las pomarrosas que en centenares crecían silvestres en San Joaquín. La culpa de que me hiciera poeta la tienen esos duendes que nunca he visto y sigo buscando, pero también la kinestesia por las pomarrosas, inspiración y canto en mi aldea natal.El hombre poeta sigue remontando los caminos infinitos que empezaron a abrirse en la niñez de sus ilusiones y anhelos.Un poema en himno a la UnetAlumno fundador de la Escuela de Letras en la Universidad Católica Andrés Bello extensión Táchira, obtuvo su licenciatura el 6 de agosto de 1966. Antes y durante siete años, estudió filosofía en el Seminario Santo Tomás de Aquino. ---- Pude quizás hacerme cura --- el poeta soñador y romántico, recuerda con nostalgia aquellos pininos en las celdas de meditación del Seminario diocesano ---, pero mis profesores descubrieron que el sacerdocio no era precisamente mi vocación y claudiqué al noviciado. Allí en el Seminario, sin embargo, tuve oportunidad de escribir algunos ensayos que enrumbaron mi afición lírica. Una vez, el sacerdote eudista ecuatoriano Alfonso Ruiz nos pidió que preparáramos algunos conceptos sobre el Papa y yo que sólo asociaba el blanco del hábito pontifical a la leche, a la nieve y al azúcar, emplee mi percepción idealista para redactar el trabajo, pero qué podía saber entonces de metáforas ni de comparaciones alegóricas tácitas. Ahora juego con Karol Wojtyla en un poema que le dediqué devotamente. Es indudable que aquellos ejercicios teologales, me adentraron en la poesía.No obstante, el juglar estalla, como él mismo lo añora complacido, cuando errabundo cerca de su casa en el centro de San Cristóbal, piensa en cual será su profesión definitiva, barajando las p en sus lucubraciones entre periodista, psicólogo y profesor. En sus ratos libres, mientras estudia Letras en la Ucabet, escribe un boceto de novela, La fuga y luego va a publicar su primer soneto en el diario Vanguardia, en la página literaria a cargo de quien iba a ser su extraordinario amigo, Pedro Pablo Paredes.--- Había cumplido los 23 años. Ese boceto novelístico lo titulé Esperanza. Nunca lo reproduje en ninguno de mis libros. Fue simplemente un ejercicio. Su primera estrofa decía: Y todo esperar/ espera la luz al niño/ en el regazo de su madre/ y los años del mortal/ la cuna de sus canas.Al año siguiente, ya Licenciado en Letras, Pablo Mora decide irse a Italia a estudiar doctorado en psicopedagogía en la Universidad de Turín. También obtiene el grado de doctor en periodismo en la Universidad Católica de Milán. Con ambas borlas académicas, retorna a Venezuela en 1969 y comienza a ejercer de pedagogo. Primero, en el Liceo Alejandro Petión de Caricuao y en la cátedra de Castellano y Literatura en el Instituto Fernando Peñalver en Campo Alegre. Después, en 1973 va a iniciarse como profesor fundador en el Instituto Universitario Experimental Politécnico Guayana.--- También fui casi fundador de la Universidad Nacional Experimental del Táchira--- y el educador y poeta lo proclama con satisfacción ---. Solicité mi traslado desde las aulas del Instituto Guayana a la Unet, que tenía un año apenas de actividades. Por gestiones de Carlos Delgado Dugarte, gran amigo y periodista, logré que el primer rector Lorenzo Monroy me asignara la cátedra de Estudios generales, lenguaje y comunicación. Allí estuve 18 años de profesor titular hasta mi jubilación al completar en total 25 años de docencia, desde 1969 a 1994.Durante su exitoso ejercicio pedagógico en la Unet, obtuvo igualmente uno de los reconocimientos más plausibles de su producción lírica, orgullo y blasón de su inspiración poética. Es autor del himno universitario, la canción emblema unetesca que han cantado miles y miles de voces desde 1984 en todos los actos académicos de la primera casa de educación superior del Táchira.--- Cuando abrieron el concurso para seleccionar el himno, comencé a trabajar al lado del profesor Rubén Rivas, ese excelente músico merideño que había sido director de la Cantoría de Mérida y quien acababa de residenciarse en San Cristóbal. En la secuencia de las estrofas, vino a mi mente la inspiración que tuvo nuestro gran compositor Juan Telésforo Jaime en su bambuco El campo está florido”. Ese mismo amor por la tierra tachirense, por su gente y sus paisajes, lo plasmé en prosa para exaltar el sentimiento de la comunidad universitaria, adaptando el profesor Rivas su creación musical. Recuerdo que en una conversación con nuestro eximio Alirio Díaz, nos sugirió que deberíamos imprimirle mayor aire marcial y así lo hicimos. El canto alegórico lo adoptó definitivamente el Consejo Universitario como himno oficial de la Unet, el 4 de marzo de 1977. Cada vez que oigo la cuarteta: Recojamos del surco sus frutos/ junto al hombre que labra su afán/ afianzando en el Táchira el culto/ por el campo, el trabajo y la paz, se me estruja el corazón y lloro en silencio de emoción y alegría. Quizás evoca también el poeta en lontananza los sobresaltos de su infancia campesina entre los sustos y miedos por los duendes incorpóreos de La Panchera.Convite familiar en MoralejaEn su prolífica creatividad lírica y periodística, Pablo Mora tiene 17 obras publicadas.Casi consecutivamente, de 1978 a 1993, editó sus 6 poemarios en Almácigos, luego aparecen 3 testimonios de Asombros de 1996 al 2000, en 1993 la Unet le recopila 36 micros ensayos de Cuenta abierta, colección de artículos que publica en La Nación desde 1970. También circuló Tierra fecunda en 1969, De la noche insomne en 1993, Insomnio terminal 2002, Palabra insomne 2003, Cuarenta mil millardos de millas de hombres luz 2002, Poiesología y Sombra inédita en 2005.Y en la difusión internacional de su permanente producción literaria, desde hace 8 años sus versos y artículos periodísticos navegan por Internet en dos páginas web: Poiesología.com y Poesía.org.ve.----Con el fortalecimiento de la imagen institucional de la Unet --- el poeta recurre ahora a cifras y gráficos ---, la página web comenzó a circular en 1997. Tenemos clasificados 390 poetas y 1846 poemas, 2.585 Cuentas abiertas publicadas en La Nación, 3.618 artículos en cartelera, 768 enlaces en 4 categorías y 188 manifiestos. En la actualidad tenemos 325 mil visitantes. Los portales españoles especializados en literatura, se nutren de nuestros trabajos y nosotros de los de ellos, en un constante intercambio de experiencias y conocimientos. Me siento orgulloso de mantener esta vitrina universal para dar a conocer a nuestros autores y proyectar su obra a través de Internet.Aunque admite las ventajas y funcionalidad del sistema digitalizado, el poeta, periodista y educador no usa la computadora sino que escribe con bolígrafos para copiar sus versos y sonetos. ---- Nunca un poeta puede automatizarse ---se apresura en aclarar ---. Debe ser auténtico, original, creativo. Vivir de la inspiración, saber el tamaño exacto de la pena, conocer el lado oscuro de la rosa y la terrible majestad del pan. Buscar la luz y navegar hacia adentro del asombro. Soñar. Vivir y sufrir. Amar, siempre amar.En el saludo asiduo a los visitantes de su página web, invoca desde su hogar en la quinta Moraleja de Las Acacias, a sus estrellas: Limito por el norte con mi madre. Por el sur con la luz de tres luceros. Por el Oriente con mi azul asombro. Por el oeste con el mundo entero. Y no he podido limitar conmigoLos tres luceros son sus tres hijos, dos varones, José Aldebarán y Luis Arturo, ambos arquitectos, y una hembra, Almair, quien murió al nacer, pero sigue viviendo en las remembranzas familiares.---- Y la gran estrella es Alicia Newville, quien ha iluminado mi existencia desde que nos conocimos aquí en San Cristóbal, cuando vino a pasar unas vacaciones en Semana Santa. Yo iba a visitar los monumentos sacros en las Iglesias del centro cuando vi a la hermosa catira caraqueña de refulgentes ojos azules a la puerta de la casa de la familia amiga, el hogar de doña Cristina Fornés de Cárdenas. Al instante quedé embelesado. Fue amor a primera vista. Meses después nos casamos por poder en 1967 y formamos esta gran familia. Ya tenemos dos bellísimos retoños, nuestras nietas María Altair, de 13 años y Eugenia Almair, de 3.Era mediodía. A la hora de almuerzo, volvían a reunirse la esposa y los descendientes del poeta en el convite fraterno de Moraleja.

http://www.lanacion.com.ve/noticias.php?IdArticulo=14906

lunes, 20 de julio de 2009

Postal para Honduras

05 de julio de 2009
Hermano que hoy resistes la traición.
Hermana que esta noche enciendes en la barricada una hoguera
y a falta de justicia, alumbra tu rabia.

Campesina, campesino …hijos del pueblo hondureño, madres de los nuevos Lempiras… obreros de las futuras restauraciones… Desde este rincón de América también se alzan puños en tu nombre.

Te conozco y me conoces

Tú que te apellidas compatriota, tú que ahora te llamas dignidad.
En esta ciudad lejana se enciende un fuego por tu causa. No hay poesía sin tu causa.
Hermano de Honduras, hermana de Tegucigalpa
Allá, del otro lado del instante sin más luz que el llamado de la tierra, sin más voz que el ruido de la historia, sin más derechos que la desobediencia.
Con los viejos arcos de la Selva con la invencible razón de los sin nada, con la verdad por arma. El pueblo vencerá!

II
Desde el envés de tu pelea todos los poetas del mundo disparan su palabra eterna, contra el injusto de hoy y el de mañana.

Recibe pueblo heroico este temblor enfurecido… pasos de este ejército de voces: viento de los cinco continentes, brazo indomable de la gesta. De África, del Asia… voces europeas, canción americana, llamado del Maya, grito de Oceanía y Guaraní. Himno de los yekuanas. Temblor de ruido ancestro. Palabra del mar arado. Del Padre Nuestro, libertario.

Hermano de las trincheras de Tegucigalpa,
hermana de la resistencia Lenca...
los poetas del mundo escriben tu sangre…
Sangre restauradora, sangre de los imprescindibles…
Sangre erguida y nuestra… Roja Morazán.

III
Esta noche tan alta, tan larga aclara por tu causa
En la garganta.

Hermano de Honduras, hermana de Tegucigalpa
cantamos tu victoria con fuego del Alba
Tú haz venido de otro tiempo a agregarle al himno la estrofa perdida.

Pues historia es lo que forjas en la hondura de mi Idea. Tus piedras son verdades invictas que hoy suenan en mis letras. Río de alma fuerte.

Que el Chimborazo te dé aguante y puntería.
Y que al soplar imprima a tu bandera otra estrella

IV
Es O5 de julio…Bolívar te cuida!

Hermano, hermana ha llegado la hora
¡Mortal es la oligarquía...
Mortal su Prensa su Iglesia
Mortal el traidor y su doctrina.

¡Suena la hora del pueblo
el Cristo está en las Trincheras!

Que venza la patria, pues, que venza!
Tu suerte será la nuestra!

con Zelaya nuestro retorno histórico :
Esta noche tan alta, tan larga aclara por tu causa
en la garganta…

05 de julio… la patria está de vuelta!


Freddy Ñáñez (Red Nacional de Escritores de Venezuela)

Postal para Honduras

05 de julio de 2009Hermano que hoy resistes la traición.Hermana que esta noche enciendes en la barricada una hogueray a falta de justicia, alumbra tu rabia.Campesina, campesino …hijos del pueblo hondureño, madres de los nuevos Lempiras… obreros de las futuras restauraciones… Desde este rincón de América también se alzan puños en tu nombre.Te conozco y me conoces Tú que te apellidas compatriota, tú que ahora te llamas dignidad.En esta ciudad lejana se enciende un fuego por tu causa. No hay poesía sin tu causa. Hermano de Honduras, hermana de TegucigalpaAllá, del otro lado del instante sin más luz que el llamado de la tierra, sin más voz que el ruido de la historia, sin más derechos que la desobediencia.Con los viejos arcos de la Selva con la invencible razón de los sin nada, con la verdad por arma. El pueblo vencerá!IIDesde el envés de tu pelea todos los poetas del mundo disparan su palabra eterna, contra el injusto de hoy y el de mañana.Recibe pueblo heroico este temblor enfurecido… pasos de este ejército de voces: viento de los cinco continentes, brazo indomable de la gesta. De África, del Asia… voces europeas, canción americana, llamado del Maya, grito de Oceanía y Guaraní. Himno de los yekuanas. Temblor de ruido ancestro. Palabra del mar arado. Del Padre Nuestro, libertario.Hermano de las trincheras de Tegucigalpa,hermana de la resistencia Lenca...los poetas del mundo escriben tu sangre…Sangre restauradora, sangre de los imprescindibles…Sangre erguida y nuestra… Roja Morazán.IIIEsta noche tan alta, tan larga aclara por tu causaEn la garganta.Hermano de Honduras, hermana de Tegucigalpacantamos tu victoria con fuego del AlbaTú haz venido de otro tiempo a agregarle al himno la estrofa perdida.Pues historia es lo que forjas en la hondura de mi Idea. Tus piedras son verdades invictas que hoy suenan en mis letras. Río de alma fuerte.Que el Chimborazo te dé aguante y puntería.Y que al soplar imprima a tu bandera otra estrellaIVEs O5 de julio…Bolívar te cuida!Hermano, hermana ha llegado la hora¡Mortal es la oligarquía...Mortal su Prensa su IglesiaMortal el traidor y su doctrina.¡Suena la hora del puebloel Cristo está en las Trincheras!Que venza la patria, pues, que venza! Tu suerte será la nuestra! con Zelaya nuestro retorno histórico :Esta noche tan alta, tan larga aclara por tu causaen la garganta…05 de julio… la patria está de vuelta!

Freddy Ñáñez (Red Nacional de Escritores de Venezuela)