martes, 1 de septiembre de 2009

universo





Empezó a desnudarse
y comenzó a quitarse el universo

pm

Rafael Cadenas Premio FIL 2009




El venezolano Rafael Cadenas, Premio FIL 2009

Guadalajara, 1º de septiembre. El escritor venezolano Rafael Cadenas ganó el lunes el Premio FIL de Literatura y Lenguas Romances 2009 que otorga cada año la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en México, y cuyo nombre original era Juan Rulfo pero que cambió por desaveniencias con los herederos del escritor mexicano.El poeta venezolano recibió el premio en “reconocimiento a una vida dedicada a la literatura”, indicó el jurado, que estuvo integrado por la española María Luisa Blanco, el venezolano Gustavo Guerrero, el estadounidense Raymond L. Williams y el colombiano Darío Jaramillo, así como por los mexicanos Ana María González Luna, Lucía Melgar Palacios y Vicente Quirarte.Los jurados además señalaron en su anuncio que Cadenas ha realizado “un exigente ejercicio crítico en busca de la expresión más auténtica, despojada y límpida, lejos de cualquier retórica o de cualquier afán estilístico o estético”, y lo definen como “lúcido y vigilante”.Cadenas agradeció desde Caracas en un enlace telefónico con la rueda de prensa en la que se anunció el fallo: “Tengo muchas cosas que agradecerle a México. Por supuesto estoy muy contento (…) Lo que brota ahora en mí es la palabra gracias”, dijo el escritor, quien también habló de su relación con México y sus autores y recordó que su 'Obra entera' está publicada en el Fondo de Cultura Económica. Antes de esta distinción, Rafael Cadenas, nacido en 1930 en Barquisimeto, recibió el Premio Nacional de Literatura (1985), el Premio Internacional de Poesía Pérez Bonalde (1992), la Beca Guggenheim (1986) y doctorados honoris causa de las universidades Central de Venezuela (2005) y Los Andes (2001).El premio que otorga la FIL ha sido otorgado, con el nombre de Juan Rulfo, a los escritores Nicanor Parra (1991), Juan José Arreola (1992), Eliseo Diego (1993), Julio Ramón Ribeyro (1994), Nélida Piñón (1995), Augusto Monterroso (1996), Juan Marsé (1997), Olga Orozco (1998), Sergio Pitol (1999), Juan Gelman (2000), Juan García Ponce (2001), Cintio Vitier (2002), Rubem Fonseca (2003), Juan Goytisolo (2004) y Tomás Segovia (2005); como Premio FIL de Literatura, a los autores mexicanos Carlos Monsiváis (2006) y Fernando del Paso (2007), y como Premio FIL de Literatura y Lenguas Romances al portugués António Lobo Antunes (2008) y ahora al venezolano Rafael Cadenas. De acuerdo con el acta del jurado, “Cadenas encarna hoy para los más jóvenes el horizonte de una palabra que se aleja del lirismo tradicional y trae consigo el imperativo de darle voz a aquello que, de otro modo, ya no encuentra espacios para decirse en nuestra época”. Uno de sus poemas más conocidos, 'Ars poética', de 1977, es una muestra de ello:Que cada palabra lleve lo que diceQue sea como el temblor que la sostiene.Que se mantenga como un latido.No he de proferir adornada falsedad ni poner tinta dudosa niañadirbrillos a lo que es.Esto me obliga a oírme. Pero estamos aquí para decir verdad.Seamos reales.Quiero exactitudes aterradoras.Tiemblo cuando creo que me falsifico. Debo llevar en peso mispalabras. Me poseen tanto como yo a ellas.Si no veo bien, dime tú, tú que me conoces, mi mentira,señálamela impostura, restriégame la estafa.Te lo agradeceré, en serio.Enloquezco por corresponderme.Sé mi ojo, espérame en la noche y divísame, escrútame,sacúdeme.ABN-Redacción



Rafael Cadenas gana el Premio FIL de Literatura 2009



Rafael Cadenas gana el Premio FIL de Literatura 2009

El poeta obtuvo hoy en México el Premio de Literatura en Lenguas Romances 2009 (Gil Montaño/Archivo)
04:07 PM Guadalajara.- El poeta Rafael Cadenas obtuvo hoy en México el Premio de Literatura en Lenguas Romances 2009 que otorga la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), la principal cita editorial del mundo hispano. "Lúcido y vigilante, Cadenas no ha dudado en ir rompiendo con la forma, los géneros y los discursos más frecuentes dentro de la poesía moderna", apuntó el jurado en su dictamen, anunciado en una rueda de prensa en la ciudad mexicana de Guadalajara, en el occidente del país. El galardón, antes conocido como Premio Juan Rulfo y que este año llega a su décimo novena edición, está dotado con 150.000 dólares y reconoce a un autor por el conjunto de su obra en cualquier género literario. Tras recibir la noticia del reconocimiento, Cadenas afirmó en un contacto telefónico con el lugar en que se celebró la rueda de prensa que tiene muchas cosas que agradecer a México, incluida la lectura de sus escritores y poetas, de los que dijo haber aprendido mucho. "Lo que brota de mí es la palabra gracias", manifestó. Nacido en Barquisimeto (Venezuela) en 1930, el poeta vive actualmente en Caracas, ciudad a la que volvió en 1958 luego de haber sido desterrado a la isla de Trinidad en 1952 por su militancia comunista. Formó parte del grupo Tabla Redonda en Venezuela, junto con Arnaldo Acosta Bello, Jesús Guédez, Ángel Eduardo Acevedo, Darlo Lancini, José Barroeta y Sanoja Hernández. Cadenas es poeta, ensayista, traductor y autor de títulos como "Los cuadernos del destierro" (1960), "Falsas maniobras" (1966), "Intemperie" (1977) y "Gestiones" (1992). Fue Premio Nacional de Literatura en su país en 1985 y Premio Internacional de Poesía Pérez Bonalde en 1992. Según el jurado, el autor se ha definido como alguien que "escribe desde la normalidad con sentido de asombro". El jurado estuvo integrado por la periodista cultural y directora editorial del Museo Reina Sofía, María Luisa Blanco (España), el profesor de Literatura Hispana en la Universidad de California Raymond Williams (Estados Unidos), el escritor Gustavo Guerrero (Venezuela) y el poeta Darío Jaramillo (Colombia). Por parte del país anfitrión participaron la profesora de Literatura y crítica cultural Lucía Melgar, el escritor Vicente Quirarte y la investigadora de la lengua española en la Universidad de Milán Ana María González Luna. Entre los ganadores de las ediciones anteriores del Premio FIL se encuentran los mexicanos Sergio Pitol (1999), Carlos Monsiváis (2006) y Fernando del Paso (2007), los españoles Juan Marsé (1997), Juan Goytisolo (2004) y Tomás Segovia (2005), el argentino Juan Gelman (2000), el brasileño Rubem Fonseca (2003), el portugués António Lobo Antunes (2008) y el cubano Eliseo Diego (1993). El Premio de Literatura en Lenguas Romances 2009 será entregado en la XXIII Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), que se celebra del 28 de noviembre al 6 de diciembre próximos, destacó Efe.




domingo, 30 de agosto de 2009

EN TU SILENCIO





EN TU SILENCIO



...me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle en el silencio tuyo.

Pablo Neruda



Nací y me crié
en el arco de tus abrazos

caminé siempre guiado
por el haz de tu mirada.

Déjame
zambullirme en el laberinto
de tus riachuelos

acariciar el tacto
de tus palpitaciones

edificar el sentido
de tus inquietudes

organizar el arpegio
de tus sueños

fundirme en cada una
de tus moléculas.

Déjame en el tiempo
en el espacio
de todo tu silencio

teje
con tu más profundo silencio
un río de lava
que me transporte
a tus más recónditas entrañas.

Arrójame a tus acantilados
embúlleme en tus océanos
abrázame
en el vuelo de tus alondras.

Que sea tu silencio
oleaje que baña la arena
canto de ruiseñor
en la brisa de cañaverales
regurgitar del agua en los manantiales.

Calla, calla en tu silencio
catarata, arcoiris
todo tu silencio
fuente de vida

charca en la roca
amor
en el que siempre
estemos tan inmersos
como indisolubles.

Recógeme, adéntrame en tu silencio
bailaremos en sus profundidades
todo el torbellino
del áurea cósmica.




F. Bellido/ Granada, 31-08-2009





Fidel, pionero y campeón de la solidaridad




Fidel, pionero y campeón de la solidaridad
22 Julio 2009 2 Comentarios
Con información de la AIN

Con un grupo de vietnamita en un viaje realizado en 1973 a ese hermano país
Para Vu Chi Cong, Embajador de Viet Nam en Cuba, Fidel es pionero y campeón de la solidaridad y siempre contará con la gratitud del pueblo vietnamita .
Declaraciones como ésta llenan las páginas del libro de firmas que acompaña la exposición de la Medalla Héroe Mundial de la Solidaridad , otorgada por la Asamblea General de la ONU al líder histórico de la Revolución, el pasado mes de mayo.
La distinción enaltece la Jornada por la Solidaridad Internacional, que se celebra en la Casa de la Amistad, de esta capital hasta el 24 de julio.
El encuentro de este martes reunió a profesionales de la salud, constructores, científicos, técnicos y marineros, internacionalistas que extendieron la fraternidad de la Revolución cubana a naciones como Viet Nam y Laos.
Los participantes relataron vivencias sobre los constantes bombardeos de las tropas estadounidenses, los muertos y heridos, y la destrucción de los recursos naturales.
El doctor Julio López, jefe de la primera brigada médica que arribó a Laos en 1973, manifestó su gratitud a Fidel, de quien aprendió el significado de la solidaridad y por ello brindar su ayuda en esa nación hermana es una de las experiencias más importantes de su vida.
Allí crecimos como personas, gracias a la hospitalidad y el humanismo de estos pueblos, y nos convertimos en verdaderos revolucionarios, apuntó López.
Respeto y admiración por el Comandante en Jefe, Héroe Mundial de la Solidaridad, y por la obra fraternal de la Revolución, distinguen evento, que ha reunido a miles de amigos de todo el mundo.




sábado, 29 de agosto de 2009

Nostalgia y lluvia




Nostalgia y Lluvia

Manuel González*


Dicen que la nostalgia es un sentimiento que describe el anhelo por el pasado, por lo que se ha tenido y se ha perdido; una especie de memoria que guarda nuestras querencias mas imborrables. No lo dudo a mi regreso de Portugal, ¿acaso el país más nostálgico de la Tierra? Y menos aún, cuando cumpliéndose el plazo para entregar a la redacción un artículo “serio” para esta columna dominical, la lluvia - que siempre asocio a la nostalgia - me sorprende.La verdad, reoriento la intención: Lleno de saudades, para decirlo en ese maravilloso término portugués que no tiene traducción exacta al castellano y que significa nostalgia y muchas otras cosas a la vez, cambio de golpe la dirección de mi escritura. Postergo para otro día el tema de la polarización política que encuentro exacerbada en Venezuela y, tomándome un Oporto, prefiero darle vueltas a ese sentimiento de los sentimientos que me empapa, como el agua que cae, mientras escribo esta breve nota.La nostalgia es un sentimiento capital. Si existiese alguna taxonomía, alguna manera de clasificar y jerarquizar los matices emocionales del alma, no vacilaría en colocarla entre las manifestaciones rectoras del estado anímico de una persona. Entre otras razones, porque gracias a ella continuamos siendo niños, es decir, adultos con historia y capacidad para la fantasía.No puedo imaginar, seguramente por mi naturaleza lunar, casi nada sin la nostalgia. Aunque todos los libros de autoayuda me digan que el presente es lo único que cuenta; el sabor del pasado, la valoración del tiempo ido, la vigencia eterna de mis muertos y de los amores lejanos me resulta imprescindible.En Portugal, entre Fados y la observación de descascaradas fachadas de casas y edificios, este sentimiento o anhelo por el pasado, sin ser necesariamente triste, se afianzó inevitablemente. No es casual que el canto con viola (que es el nombre como se conoce la guitarra clásica y la guitarra portuguesa) dedicado a las tragedias del vivir, como el Tango en Argentina, conserve tanta actualidad en el acervo colectivo. Es que somos personas en la misma medida que la nostalgia nos toca y nos humaniza.Los griegos, definían la nostalgia como el dolor por el regreso. Y Cioran, el escritor y filósofo de origen rumano, intentó comprenderla desde la pesadumbre y el absurdo del vivir. Yo prefiero torearla, es decir danzar con sus embestidas, como quien contempla aunque no comprenda el río que fluye perfectamente desde sus orígenes hasta “la mar que es el morir”, como tituló Miguel Otero Silva su poemario de 1965.Puede ser que la nostalgia no diga mucho a algunos de mis lectores. No me extraña pues al mismo tiempo se trata de un sentimiento enigmático. Paso otro trago de Oporto. Les prometo que cuando vea al poeta Pablo Mora le preguntaré de estas cosas.


(*) Psiquiatra



viernes, 28 de agosto de 2009

Celebrar la vida




Celebrar la vida
Pablo Mora


Mientras Venezuela se enrumba hacia un futuro mejor, y con sus ideales de convocatoria y rebeldía, hace que el mundo entero marche unido por la paz, sumidos en las tremebundas cárcavas del cósmico pavor, esclavos de las crujientes angustias de la humanidad, inmersos en parejos avatares, asidos a un común dolor, hemos de constituirnos a partir de una vida social acumulada. Antes que fundirnos en una fe única, una doctrina única, explorar la posibilidad de un consenso que, partiendo de la devastación horripilante, conduzca a la concreción del proyecto en el que la danza de la vida signe la esperanza, el renacer de una humanidad nueva, donde conciencia y fraternidad apuntalen todo progreso, todo porvenir, altibajo, desafío, logro, rejoneo.

“Convencidos de que al horror hay que salirle al paso, hay que desmantelarlo, sajarlo, y que hay que hacerlo ya, ahora mismo, organizada, precipitada, impostergablemente, fundando una sociedad de hermanos, en nuestra casa, en el trabajo, en la calle, en el país y el continente, en el planeta que se quiebra… abrirle pasos a los tiempos de amor que inundarán el corazón del hombre el día en que aprenda al fin a mirarse en las pupilas infinitas de su propio asombro.”

Fraguar una conciencia colectiva, fincar nuestra convivialidad, en las relaciones inter subjetivas provenientes de nuestras cocreaciones y sociocreaciones, puesto que podremos conocernos partiendo del otro y de los otros, hasta tener que ser otro para ser. La libertad individual, la capacidad o potencialidad de nuestras “creaciones” solo llegan a plasmarse a través de nuestras vivencias mutuas, compartidas, ya que el hombre — la “verdad”— se hace y crece en comunión con los otros seres humanos.

Rescatar la dignidad de la palabravida, en solidaridad creciente. Lejos de una egocracia fatua, insustancial, intrascendente, enrumbarnos hacia una egococreación con miras a alcanzar la máxima sociocreación que el momento nos demande. Buscar nuestro amanecer en la obra común. Decidirnos por el fortalecimiento de una corporeidad psicosocial tal que sea capaz de construir el cuerpo real del hormigón histórico, donde tengan vida por igual el silencio del bosque, el sueño de la máquina, el estupor del viento, el ingente alarido de los pobres, los aullidos de Dios sobre el planeta.

Acercarnos al dolor del día. Servirle a la vida, rescatarla, liberarla, ejercer la vida. Lidiarla al alimón, al quiebro, al cuarteo. Perseverar en la defensa del pan, la libertad, la deliberancia, la disidencia o convergencia. Que entre todos hagamos nuestra casa. Nuestro fogón. Nuestra alegría. No sean solo sombra nuestros días. Agregarle algo al mundo si queremos que valga nuestro paso por el día. La mayor dimensión por el hombre conocida: la vida. La consigna entonces: fraguar, festejar la vida, apuntalar, enarbolar la vida, debatir la vida, entusiasmar la vida, celebrar la vida. Alzar la vida. Oír la vida. Creer en la vida. Al lado de la vida de por vida. Por cada llanto, levantar camino. Por cada acoso, abrir una esperanza. Por cada oscuridad, un nuevo canto. Por cada muerte, el pan de la alegría.

pablumbre@hotmail.com