sábado, 16 de octubre de 2010

De Alejandro Jodorowsky







De Alejandro Jodorowsky
Pablo Mora

Le preguntan qué consejo daría a la gente: "Daría tres. El primero es: haz siempre, porque si no haces, te arrepentirás, y si haces y te equivocas, al menos habrás aprendido algo. El segundo, no quieras nada para ti que no sea también para los otros. El tercero, no seas lo que otros quieran que seas, sé lo que tú eres". "La familia, la sociedad, la cultura, nos pone en un molde... cuando nos salimos del molde empieza la curación y no solo eso, hay que hacer algo que nunca haya hecho uno y mientras más difícil, mejor". "La mentira mayor es el ego..." "Muchos directores hacen películas con sus ojos. Yo hago películas con mis testículos". "Nadie se ha destruido a sí mismo para hacer un poema, nadie". "... no voy a hacer el camino universitario porque el estudio universitario es la muerte del arte. Los museos y los estudios universitarios son la muerte del arte. Entonces me voy a ir a hacer el arte, que después me metan de momia en un museo, ya vendrá... pero yo no voy a meter a nadie en un museo".

"Un filósofo que no podía caminar porque pisaba su barba, se cortó los pies". “Todavía nos queda mucho por conocer del propio hombre, sigue siendo un misterio y lo seguirá siendo, probablemente”. "No quiero nada para mí que no sea para todos". "Comprenderse a uno mismo significa sentirse mas allá de las palabras, dejándose caer en el abismo de lo impensable". "El silencio no tiene límites, para mí los límites los pone la palabra". "Por amor no solo copiamos los valores de nuestros padres, sino también sus enfermedades". "Una vez por semana, enseña gratis a los otros lo poco o mucho que sabes. Lo que les das, te lo das. Lo que no les das, te lo quitas."

"La Belleza es el límite máximo al que podemos acceder a través del lenguaje. No podemos alcanzar la verdad, pero podemos aproximarnos a ella a través de la belleza". "Ni tan rápido que alcances la muerte ni tan lento que ella te alcance a ti". "Los sueños interpretados no son importantes. Los importantes son los lúcidos: cuando eres y te haces consciente de lo que estás soñando. El arte y la poesía también son muy importantes". "El ego es sordo. Sordo y ciego. El ego debe ser domado". "Otorga a cada palabra raíces en el corazón". "La palabra que describe al mundo no es el mundo". "Cuando se abre una flor es primavera en todo el mundo".

"Cada segundo es la eternidad". "Donde quiera que vas arrastras una sombra tan inmóvil como el ladrón crucificado". "La verdad nunca se obtiene de nadie. Uno la lleva siempre consigo". "La mente no se conforma, esta ahí, su calidad depende del uso que hagas de ella". "Haz lo que estás haciendo lo mejor posible". "La mente humana, al encontrarse frente a otra mente más potente que ella, tiene tendencia a olvidarse de sí misma". "No te apropies de nada ni de nadie". "No me agradezcas lo que te he dado, me ha sido dado para ti". "Para cambiar el mundo es necesario comenzar por uno mismo". “Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro". “Oigo lo que dices en lo que no dices". El dinero es como el Cristo; te bendice si lo compartes". “Lo que busco me persigue". "No establezcas amistades inútiles". “Para cambiar el mundo debemos cambiar primero nuestros pensamientos”.

pablumbre@hotmail.com




viernes, 15 de octubre de 2010

A Marialtaír





A Marialtaír
en sus diecinueve años


En tus aires, el alma te acompaña,
fuerza del tiempo, el vino que florece,
grata Altaír azul de los pastores,
tu vida como el día resplandece.

Lirio del valle en encendida llama,
fulges a coro en cánticos triunfales,
entre el clamor de flautas soberanas
tras la huella triunfal de tus arpegios.

Marialtaír te llama el viento, el canto,
voces que pasan jubilosamente
cual pasa alborozada la mañana.

Marialtaír en el azul del cielo,
dulce estrella encendida humanamente
sobre la paz que el corazón hermana.


Pablo Mora

Las Acacias, 15 de octubre de 2010




Sube a nacer conmigo, hermano






Sube a nacer conmigo, hermano

http://www.youtube.com/watch?v=B2r78EPRDsg



lunes, 11 de octubre de 2010

Sube a nacer conmigo, hermano






Sube a nacer conmigo, hermano.


Pablo Mora



Desflora la blanca agenda. Desgaja un instante al tiempo. Pasa la hoja. Quítale un minuto a Alá. Dáselo al hombre. O a tu madre. Comienza lentamente. Comienza el viaje hacia la sombra. Intérnate en el camino nuevo. Una vez emprendido el viaje, sigue puntualmente al sol. Hoja entre los vientos, acuérdate del viaje hacia la sombra. Párpado de hormiga, convéncete del viaje sin regreso. La vida nos llama, nos nombra, nos acusa, nos grita, nos reclama. Siéntate en el lugar del hambre a gritos todavía. Siéntate en el lugar del grito, vivos todavía.

Este presente liso como una tabla, fresco, esta hora, este día limpio como una copa nueva. Álzalo. Ofrécelo a la vida. Llévalo a la calle y al jardín. Paséalo. Ponlo frente al sol. De cara al porvenir. En santa paz. Tintinéalo. Recuérdalo. Nada en él de cobarde o de maldad —del pasado no hay una telaraña—. Fanal, aurora, amanecer, camino. Un camino entre el vientre de la hoja. Camino caminando con el viento o viento deshojado en el camino.


Tocamos con los dedos el presente, cortamos su medida, dirigimos su brote, está viviente, vivo, nada tiene de ayer irremediable, de pasado perdido, es nuestra criatura, está creciendo en este momento, está llevando arena, está comiendo en nuestras manos. Vivo, en nuestras manos, echémoslo al voleo. Niño, virgen, transparentemente azul, librémoslo de mal. Dejémoslo correr. Grabémoslo, hondo, en el fogón. Cuidémosle su tino, sus ansias, ilusiones. Sus alas, todas, libres tras los cielos.


Cógelo, que no resbale, que no se pierda en sueños ni palabras, agárralo, sujétalo y ordénalo hasta que te obedezca, hazlo camino, campana, máquina, beso, libro, caricia, corta su deliciosa fragancia de madera y de ella hazte una silla, trenza su respaldo, pruébala, o bien escalera! Defiéndelo. Consiéntelo. Quiérelo. Hazlo surco, arado, sueño, cabecera. Hazlo árbol, fuego, girasol, lucero. Arroyo, fogonazo, campanada. Vereda, resplandor y compañero

Sube en el presente, peldaño tras peldaño, firmes los pies en la madera del presente, hacia arriba, hacia arriba no muy alto, tan sólo hasta que puedas reparar las goteras del techo, no muy alto, no te vayas al cielo, alcanza las manzanas, no las nubes, ésas déjalas ir por el cielo, irse hacia el pasado. Alcanza tu mañana. Arriba! Arriba! Hacia la estrella! A ésta bájala hasta el suelo! A pesar de huracán o ventisquero, con el arma cargada de esperanza, al frente, a la vanguardia, de primeros. Álzate temprano. Ábrete camino. Sube la cima donde ondean —de noche— las luciérnagas.

Tú eres tu presente, tu manzana: tómala de tu árbol, levántala en tu mano, brilla como una estrella, tócala, híncale el diente y ándate silbando en el camino. Tú eres tu camino, tu aldabón. Ándate silencioso, fraternal. Asegura, furente, la batalla. Elévate, soldado, en el fragor. A pesar del presagio, corre, vuela, en el viento, en la sierra, en la arboleda. ¡Tú sólo eres un sol, alienta, brilla! ¡Tú siempre tu presente, sueña, alumbra! ¡Sube a nacer conmigo, hermano! (Poesía, Sociedad Anónima).


pablumbre@hotmail.com



domingo, 10 de octubre de 2010

rimbaud









a e i o u e u i o a i e u e a o e i a u u o i e a


¿Buscará todavía vocales en el jardín Rimbaud?

Porque Rimbaud parece un domingo




sábado, 9 de octubre de 2010

Ernesto Che Guevara








Ernesto Che Guevara

A 43 años de su asesinato


Es la hora de los hornos y no ha de verse más que la luz.
José Martí




a ras de sueño y sierra y mar y tierra
a ras de mundo a ras de eternidad
a ras de che el orbe el mundo entero
a ras de suelo… Ernesto sempiterno
más allá de la paz y de la gloria
a ras del cielo de su fiera América
bien calzadas las botas de batalla
Ernesto con los pies sobre la tierra
hay que amar con horror para salvarse
de esta muerte que llueve hielo o fuego
hay que amar con valor para salvarse
para ser otro y otra a ras de sueño
y volver por el aire al aire libre
hay que amar con el che para salvarse



más allá de la paz y de la gloria
a ras del cielo de su fiera América
bien calzadas las botas de batalla
Ernesto con los pies sobre la tierra
con timbre de sudor y de combate
furente empuñadura de guerrero
símbolo vivo va regresa viene
redoblado terrestre solidario
ciclópeo fusil amanecido
raíz tormenta cumbre sol y bruma
fecunda abrasa asombra triunfa calma
asoma arenga ataca arroba acuerda
fogata y fogonazo y fogonero
relámpago su temple al infinito



tenaz y trashumante y peregrino
ferviente guardador de la trinchera
voz de poder y magna valentía
espumas de tu rostro redivivo
la miel y el agua pura y solidaria
en la magia infinida de tu sombra
tu rabia y tu ternura y continentes
coronas que tejiste al firmamento
la música que escondes en tus odios
tus asaltos tus vuelos tus acechos
dejástela en la furia de los pobres
de verde oliva en vestimenta alada
de alegre fuego de apacible frente
de pie junto a la estrella de tu gloria


Pablo Mora





En tiempo de décima







REALIDAD

Este pueblo de montaña
tiene amor y despedida,
con un samán a la entrada
y una acacia a la salida.

Manuel Felipe Rugeles


Grito de sol, de neblina,
dulce corteza de trigo,
amor que siempre persigo
en mi lumbre azul marina.
Tu presencia campesina
mis arrebatos empaña,
tierra en que el hombre se amaña
desde el claror de su infancia
donde fulge de fragancia
este pueblo de montaña.

Este pueblo de alborada
donde el campo se silencia
en refulgente querencia
es amor en clarinada.
Sus bueyes, su brisa alada,
su ardorosa bienvenida,
la eternidad de su vida,
su coraje arboladura
nos dicen que su ventura
tiene amor y despedida.

Tiene amor y tiene vida,
tiene un fragor cristalino,
porta fuego en su camino,
atalaya esclarecida.
Su trajinar nos convida,
fuga en clarín desatada,
tierra fértil, tierra arada,
donde sueña el campesino
y se cobija el molino
con un samán a la entrada.

Con un samán a la entrada,
clara herencia milenaria,
lumbre en sagrada plegaria,
se eleva al cielo arbolada.
Con una gracia encantada,
en su costado encendida,
va este pueblo por la vida
esgrimiendo su saludo
con un samán como escudo
y una acacia a la salida.


Pablo Mora

Premio Peña Manuel Felipe Rugeles



VASITO DE AGUA DE COCO

Cuando empecé la subida,
vasito de agua en la mano,
mi madre me digo en vano:
váyase yendo en la vida.



El niño aquel que venía
desquiciado, medio loco,
vasito de agua de coco
cuando la luz sorprendía.
Brillaba mi poesía
en la flor de la vereda.
No hay quien conmigo pueda,
ni la tromba huracanada,
soy mucho menos que nada
en mi locura que queda.

Vasito de agua de coco
con tu sabor endulzado,
me fui en la vida de lado,
¡malhaya mi amor tan poco!
Así fue como de loco
me encontré con mi tristeza,
la misma que en tarde reza
por su aldea y por su lampo.
Grítenme piedras del campo
cuando griten su belleza.Siervo sin tierra mi padre
madrugándole a la aurora
—triste vasija que llora
las lágrimas de mi madre—.
¿Dónde la luna que encuadre
las soledades sin vino?
Zarzas, ortiga y espino,
amaneceres en vano,
fueron dándole la mano
a las llagas del destino.

De vuelta ya de la vida
torna mi infancia a su aldea,
la antigua lumbre que arrea
a mi locura dolida.
No hay pena desconocida
que no distingan mis pasos:
ramazón y ramalazos,
el delta de mi amargura
por donde va mi ventura
a golpe, sangre y leñazos.

Siempre en la tarde me espera
—guijarro del infinito—
el terrenísimo rito
del hombre, fragua y hoguera.
Y al ir a la sementera
encuentro sólo la risa,
ínfimo leño de brisa,
tizón para la esperanza,
y mi lamento no alcanza
a traicionar la sonrisa.

Pablo Mora


Desventura

Este pensar sin pensar
tiene mucho de un anhelo
que por volar solo al cielo
al fin quedó sin volar
y cuando surge del mar
del mar de su desventura
su impaciencia se apresura
por dar con su corazón
donde canta una canción
su más íngrima ternura.

Pablo Mora