lunes, 19 de marzo de 2012

INTENTO A VALLEJO









INTENTO A VALLEJO

intento ir a tu palabra tan llena de nosotros
irme con ella por las calles. Desnudar los seres y las cosas
y darles la vestidura de su estatura americana. Sorprendo
un instante de un eco suyo que resuena como anegado
pleamar un poco de tu perfil.

perfil peruano del perú
de venezuela de cuba

intento entonces en atestiguar de cada célula, de cada hueso
la legalidad de su existencia. Verificar la solidez de cada
paso quebrado en arcos desiguales.

intento desmentir los decires de mi sangre disfrazada de
decires. Las voces que de oídas engañan cada instante y que
como un alcohol de mala ley enturbian la ebriedad de vida
y muerte de que somos prueba.

intento refugiarme en mi piel y sus arrugas, en la vastedad
abrasiva de su abrazo. En su hambre de superficie que
sostiene a duras penas su edad, de hambre una vez, de
hambre siempre, de mi siempre.

intento cegarle las pupilas a la luz para que sin paisajes la
pueda conducir nuestra mirada y descubrir qué hay de
nosotros en cada uno de nosotros y esculcar en la sombra
para saber qué roba de nosotros.

intento encontrar otro párrafo. De añadirme a otro párrafo
a continuación del punto final de mi ataúd.

intento de camarada para denunciar lo que esté falsificado
y con los metales nuestros en piezas encontradas fundir el
metal de nuestro propio grito su acerada consistencia.

intento
intento no de llanto ni sollozo intento de borrar la pena
la familia de penas abatidas intento.


Rafael Guerrero (Venzuela)

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi







Vendrá la muerte y tendrá tus ojos

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos-
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, cara esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo.

Poema de Cesare Pavese (1908-1950)
(Versión de José Agustín Goytisolo, Plaza & Janés, Barcelona, 1971)

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi

Verrà la morte e avrà i tuoi ochi.
questa morte che ci accompagna
dal matino alla sera, insonne,
sorda, come un vecchio rimorso
o un vizio assurdo. I tuoi occhi
saranno una vana parola,
un grido taciuto, un silenzio.
Così li vedi ogni mattina
quando su te sola ti pieghi
nello specchio. O cara speranza,c
quel giorno sapremo anche noi
che sei la vita e sei il nulla.
Per tutti la morte ha uno sguadro.
Verrà la morte e avrà i tuoi ochi.
Sarà come smettere un vizio,
come vedere nello specchio
riemergere un viso morto,
come ascoltare un labbro chiuso.
Scenderemo nel gorgo muti.

Death will stare at me out of your eyes (English translation)

Death will stare at me out of your eyes;
this death who accompanies us
from morning to night, sleepless,
dull, like an old remorse
or an absurd vice. Your eyes
will be a vain word
an unspoken scream, a silence.
So you see them each morning
when you gaze alone
on the mirror. O dear hope,
that day we’ll know too,
that you are the life and the void.

To everyone death has a look
Death will stare at me out of your eyes.
It will be like giving up a vice,
like seeing in the mirror
a dead face re-emerge,
like listening to a silent lip.
We’ll go down into the whirlpool without words.

domingo, 18 de marzo de 2012

LA TERREDAD DE UN PÁJARO






LA TERREDAD DE UN PÁJARO

La terredad de un pájaro es su canto,
lo que en su pecho vuelve al mundo
con los ecos de un coro invisible
desde un bosque ya muerto.
Su terredad es el sueño de encontrarse
en los ausentes,
de repetir hasta el final la melodía
mientras crucen abiertas los aires
sus alas pasajeras;
aunque no sepa a quién le canta
ni por qué,
ni si podrá escucharse en otros algún día
como cada minuto quiso ser:
—más inocente.
Desde que nace nada ya lo aparta
de su deber terrestre;
trabaja al sol, procrea, busca sus migas
y es sólo su voz lo que defiende,
porque en el tiempo no es un pájaro
sino un rayo en la noche de su especie,
una persecución sin tregua de la vida
para que el canto permanezca.

Eugenio Montejo (Venezuela)

Las campanas






Las campanas


Suenan suenan
Cómo suenan insisten y suplican
corre su eco por los aleros
se filtra con la aurora
con el sol con el crepúsculo y la tarde

Suenan gimen llaman
Suenan suenan
¿No las oyes?
Suenan

Las que lloran y sueñan y se quejan y suplican
las que irán con nosotros a la muerte
aunque no las oigamos ese día

Pablo Mora

Día Mundial de la Poesía




Día Mundial de la Poesía

Pablo Mora


El día mundial de la poesía —tributo a la palabra poética propuesto en el año 2001 por la UNESCO— se celebra cada 21 de marzo con el propósito de consagrar la palabra esencial y la reflexión sobre nuestro tiempo. Con eventos multitudinarios y lecturas múltiples, se realizan actos en diversas latitudes del planeta para celebrar tan importante evento por este género de la literatura, por esa forma de percepción de la vida. La UNESCO lanzó al mundo el siguiente comunicado para avalar la conmemoración del día mundial de la poesía al instituir ese legado para el orbe: «Es evidente que una acción mundial a favor de la poesía daría un reconocimiento y un impulso nuevo a los movimientos poéticos nacionales, regionales e internacionales. Esta acción debería tener como objetivo principal sostener la diversidad de los idiomas a través de la expresión poética y dar a los que están amenazados la posibilidad de expresarse en sus comunidades respectivas.»

Que sea la palabra briosa y oportuna de don José Luis Salcedo Bastardo, quien nos presente las virtudes de la Poesía: “Los mejores instantes nacionales están levantados sobre la roca de oro de la poesía. ¿Qué, sino poesía, es la audacia de los descubridores, el tesón de los conquistadores, y la oposición franca, serenamente desigual y débil, de los aborígenes? Poesía es la mansa vida colonial, la amalgama contradictoria de tres razas, el empinarse de un pueblo para asistir a la maravilla de su propio despertar. Poesía es la Independencia. Y son poetas bajo sus dormanes severos y sus graves arreos, Bolívar y sus camaradas. Sucre con su lealtad nos dio la estrofa culminante del canto venezolano. Urdaneta con su integridad; y ambos con su ejemplar desprendimiento dejaron constancia de una calidad espiritual similar a la de los más responsables artífices de sentimientos, a la de los forjadores de emoción y ensueño, a la de aquellos que con dedos de espuma saben jugar con corazones, y saben pulsar el suyo para extraerle todas sus resonancias. En la contienda federal, por sobre la orgiástica inundación de fuego, sobrevuela un anhelo poético de redención proletaria. Y poetas son en todos los tiempos los constructores de un mejor futuro, los intelectuales como Cecilio Acosta y Fermín Toro, y muchos otros, consagran al culto de lo venezolano lo más puro de su acendrada condición humana.”

Y concluye Salcedo Bastardo: “La humanidad está urgida del evangelio de la poesía, sus oídos están intoxicados por la prédica del odio, la ira y la maldad. A las mentes ardidas les falta aquel baño de música de que hablaba Rolland. Las galas livianas de la poesía son el traje sublime de la perfección. Cuán trascendente es el papel del poeta en nuestro tiempo. El poeta con sus versos le construye al castigado corazón contemporáneo una segura escala para alcanzar en realidad los cielos. Esperemos con fervor el reino de la poesía; confiemos firmemente en la bondad de su éxito. La poesía no puede cantar sino con las notas del alma, no puede hablar sino con las más finas palabras del espíritu. Y ése es el horizonte que a la humana acción ella le abre.”

Que en esta hora de apertrechamiento de la conciencia nacional, sea la Poesía la que contribuya a afianzar las voluntades en aras de nuestro destino común. ¡Habrá de haber lugar para la Poesía, si no quieren pueblos y hombres sucumbir antes de tiempo!

sábado, 17 de marzo de 2012

El robot, ¿siguiente paso en la evolución?






El robot, ¿siguiente paso en la evolución?

La Fundación Santander aborda la última hora de la Inteligencia Artificial


Ramón SANGÜESA | Publicado el 16/03/2012

Emociones, conciencia y creación podrían dejar de ser patrimonio del ser humano si la Inteligencia Artificial sigue su curso. Películas como la premiada "Eva", de Kike Maíllo, recrean con grandes dosis de verosimilitud lo que la ciencia está convirtiendo en realidad. Ramón Sangüesa, de la Universidad Politécnica de Barcelona y promotor de CoCreating Cultures, participa en el Ciclo Ciencia y Sociedad de la Fundación Santander y analiza los progresos en esta disciplina.


La pregunta permanente sobre la Inteligencia Artificial es ¿cuándo? ¿Cuándo crearemos un ente artificial con una inteligencia tan elevada, al menos, como la nuestra? ¿Cómo reaccionaríamos si llegara ese momento? El arte ha intentado anticipar esas sensaciones. Por ejemplo en "A.I". de Spielberg o la más reciente "Eva" de Kike Maíllo.

Llegado el día, quizá sentiremos algo similar a los Homo Sapiens cuando interactuaron con un Neanderthal. ¿O sería más apropiado decir que en este símil los Neanderthales seremos nosotros? Las apuestas en uno y otro sentido abundan. Henry Markram, director del Blue Brain Project de Lausana (Suiza), dice que tendrá lista una simulación casi completa del cerebro humano para el 2019.

Blue Brain es una simulación de software que replica con gran detalle el funcionamiento de las columnas neuronales del neocortex. Ha comprobado que emergían entre ellas patrones neurales como los reales. De ahí a todo un cerebro... falta muchísimo. Pero este reto no está en la estratosfera de lo imposible. Al menos, según Markram.

Una conciencia artificial

Ray Kurzweil, pionero de muchas tecnologías y promotor de la Universidad de la Singularidad de Silicon Valley, se aferra a la acelerada lógica de la extrapolación. Con el presente ritmo de interconectividad entre circuitos, se atreve a proponer el 2030 como el año en el que emergerá una conciencia artificial a partir de software y hardware masivamente conectados.

Por cierto, ¿es imprescindible una conciencia para un comportamiento inteligente? Según Kurzweil, sí, y además muy pronto podremos replicar la nuestra en software y transferirla a otro hardware. Como mínimo es una cabriola curiosa de la ansiedad por conseguir la inmortalidad. Hans Moravec, investigador en inteligencia artificial, “anhela” que esos nuevos seres nos superen como especie. La realidad sigue estando lejos.

Cincuenta y tantos años de Inteligencia Artificial no nos han traído C-3POs, Robocops, R2-D2s o Terminators. De hecho, no nos han acercado ni al HAL de "2001: una odisea del espacio". Los sistemas con cierta inteligencia abundan, eso sí. En las filas del ejército estadounidense hay unos 9.000 robots.

Pronto habrá uno por cada nueve soldados. Pero ningún robot actual se puede comparar con las capacidades o el criterio de un niño de dos años, con su enorme acervo de conocimientos sobre el mundo real. Eso sí, construyendo estos sistemas hemos aprendido o confirmado lo difícil que es crear inteligencia.

Y hemos tenido éxitos parciales en dominios muy concretos. En cualquier caso, cada éxito ha suscitado tres respuestas bien humanas: un rechazo frontal que empieza por negar que la conducta observada sea inteligente, incluso cuando claramente lo es; una indiferencia a veces desinformada o un entusiasmo desaforado que linda con el fervor mitológico.

Por ejemplo, si un compositor crea obras indistinguibles de las de Bach, negaremos que sea inteligente... en cuanto sepamos que el creativo es una máquina. En cambio, desarrollamos apegos muy profundos por nuestros compañeros robóticos, como ha estudiado Sherry Turkle, antropóloga especializada en la tecnocultura, en su libro Alone Together y extrapolado David Levy, un experto en juegos e Inteligencia Artificial, en Love and Sex with Robots.

Hay ambigüedades enormes en nuestra relación con estos... ¿objetos? En Occidente sigue planeando el mito de Frankenstein y el tabú prometeico de robar el fuego de los dioses. En Japón, con su raíz animista y su tradición de los Karakuri (robots mecánicos para la ceremonia del té con más de dos siglos de tradición) la percepción es diferente.

Lo cierto es que hoy en día vivimos sumergidos en un medio compuesto por millones de ordenadores. El sociólogo Salvador Giner, entre otros especialistas, han bautizado la cultura de la sociedad resultante de esta coevolución como “tecnocultura”. Se resume en una presuposición, discutible, pero que invade muchos ámbitos: todo aquello que puede traducirse en código binario es programable y buena parte de las actividades programables corresponden a acciones que llamamos inteligentes.

Cognición y computación

El matemático y pionero de la computación Alan Turing señaló, parafraseando al filósofo Thomas Hobbes, que toda “cognición es computación”. Lo cierto es que una colección de entes más o menos inteligentes, más o menos autónomos, rodea ya nuestras vidas. Hemos generado una complejidad que propicia más complejidad lejos de nuestro control. Vivimos en un continuo de niveles de inteligencia y artificialidad donde nosotros somos un agente más. Un agente que se funde con el sistema que ha creado colectivamente.

Del ciborg al híbrido

Quizá esta fusión anticipa hibridaciones aún más extremas, por lo que no habrá Neanderthales de lo artificial sino híbridos. Pensemos en el ciborg Kevin Warwick, profesor de la Universidad de Reading (Reino Unido), que saltó a la fama por conectar su sistema nervioso a diversos interfaces digitales. O en el equipo de Ricard V. Solé, de la Universidad Pompeu Fabra, que utiliza la materia viva como soporte de computación. O cuando uno escucha a Craig Venter, biólogo y empresario que ha sintetizado una creación viva pero artificial, la bacteria Mycloplasma Laboratorium. Es como oír a un programador... de la materia viva. La inteligencia artificial es un componente más de esta tecnocultura en explosión galopante.

Nuestra especie despegó, entre otras cosas, por su descollante coevolución con las herramientas que creaba. Nuestra naturaleza es el artificio. Deberíamos aprender a crear juntos nuevas herramientas, espacios y formas organizativas que nos permitan experimentar y jugar con la nueva complejidad de la inteligencia externa. Quizá así podamos contestar no tanto a la pregunta del “cuándo” sino del “para qué” y del “por qué”. Y saber cómo actuar en consecuencia.



¿Somos únicos?

El Ciclo Ciencia y Sociedad de la Fundación Santander, coordinado por Eduard Punset y titulado "¿Somos únicos?", cuenta, además, con Frans de Waal, director del Living Links Center (Emory University, Atlanta), Ken Nealson, director del Centro para la Detección de Vida de la NASA (que intervendrá el día 22 para hablar sobre “Lo que los microbios nos mostrarán en el futuro”) y el profesor de Física Max Tegmark, que lo hará el 29 con “Una perspectiva cosmológica”.

viernes, 16 de marzo de 2012

lo exige el verso el pulso en su relincho






lo exige el verso el pulso en su relincho el galope tendido de la luna irnos a pelo a desnudar la luz descúbrete sorpréndete percíbete desciende deslízate vence palpa arde goza nace tenue mariposa en celo hembra inmortal horadando en las raíces del hombre flor de orgasmo entero entre los goznes de la noche loba hermosa serpiente mordedura respiración profunda de la vulva lirio hundiéndose en el beso torrente aullando andaluzando penetrando arisca esquiva próxima lejana hermosa manzana tu pubis más suave que todas las rosas que un atardecer más tibia gimes entre mis brazos sollozas bajo mi lengua culebrita de fuego verde mar te escapas corres vas regresas vienes por ti comienza el día el mundo gira por tu donaire el mar en flor fulgura aprisónenme muslos y caderas reléntame en el vino de tus besos madrúgame tempráname nochéceme ladérame madérame esperánzame espúmame galópame entrepiérname pezóname despáciame y ensélvame locúrame deshójame querénciame aguíjame y arbólame y hoguérame enhójame y enlúchame y follájame en el amor no cabe solo un mar menos en el mar cabe un solo pez no se hace el amor tan solo de una ola ni de un cuerpo el amor tan solamente aferrado zurcido entre la mar hijo de los espuelas del insomnio barco de alegre larga travesía ola lenta de fuertes resonancias cabalga el hombre a pelo sobre el mar el hombre en el Pegaso de la mar cabalga que cabalga las estrellas a caballo en las crines del asombro