viernes, 27 de abril de 2012
Abrilerías
Pablo Mora
Vivos todavía bajo el granado trigal de la noche insomne rumorosa de viento alto y de luceros Aire de abril para mi luz andina para mi cafetal para mi aldea florida de tristeza y conticinio de soledad de musgo y de vereda Abril amor para el tejado azul para el zaguán también adormecido de esperar tu presencia azul marina y las fugas de amor en primavera Desde niño anhelaba tu color el de mi cerro y mi colina azul cabalgando risueño por el cielo Aire de abril amor para la lluvia trenzada de neblina aquí en mi aldea Abril por fin para nacer contigo
Voy en abril, seguro de que existo desde que un viento largo allá en mi aldea —sin saber la colina de mi sombra— dejó mi sueño andando por la vida Creo en abril en su reinado eterno en su ancho pedestal de sombra verde en la audacia taurina de su cielo en su leve y dulcífera armonía Abril contigo va mi corazón mi sueño mi dolor y mi tardanza contigo abril me alcanzará la aurora cuando lejano ya de aquella aldea te encuentre abril en plena primavera durmiendo el corazón a alguna rosa
Me moriré en abril con aguacero un día que la lluvia ya recuerda aunque nunca escuchemos las campanas irán aquella tarde a nuestro entierro Seguro un viernes como es hoy de abril un día de este siglo que amanece seguramente un día a la intemperie o sábado o domingo un día de estos Pablo ha muerto dirán las pomarrosas la aldea lo sabrá sus cafetales el limonero y el amor ardiente También los cangilones y Vallejo almácigos insomnios aspavientos la soledad la lluvia los caminos...
Cierto no hablan nunca de muerte las pomarrosas Ni los aguaceros de abril cobijan ausencias En primavera los jueves tienen sabor a miércoles Y los cafetales los limoneros los inventarios y los insomnios no son otra cosa que rituales en los que la vida borda sus más hermosos designios Si algún día hemos de marcharnos se irá nuestra sombra no el rayo solar que se posa en el corazón de las rosas Y los paisajes lejos de entristecerse sonreirán para darnos la bienvenida al solar de su reino florecido Lo dice el abril que nos pertenece
“En abril la tarde tiene sabor a gajitos de agua escribiendo su canto sobre los aleros. En abril las pomarrosas deletrean sobre los árboles gajitos de eternidad las chicharras con su silbo iluminan el largo túnel de donde vienen los sapitos dibujan sobre los charcos una infinita canción de amor las siemprevivas se encienden como linternitas de la mañana los caminitos de agua hacen alianza con los guijarros para escribir un diálogo con el río las arbolas se ponen su floreado traje de primavera para transmutar los inviernos en el verde infinito de la vida que no cesa… abril es el andén solar donde la lluvia fabrica arco iris las hojas se orillan en las ramas las semillas consagran su travesía hacia el azucarado confite de las frutas tiempo azul de azulejos territorio en vuelo de mariposas almácigo de sepias y jazmín quien arriba al continente de la vida desde sus abrilerías queda poblado por siempre entre sus hierbas aromado de amanecer y eternidad” (Mery Sananes).
miércoles, 25 de abril de 2012
Orilla
El portamonedas la cartera la banca
apenas inventados
perpetuaron la esclavitud en el mundo
- entre los hombres digo –
¡Eso sí es vedad!
El banquero sentado sobre su sueño
rompe la silla de los atardeceres
Sólo la hierba nos hará soñar
la fuente de los sueños de la luz
Apacentarse ir correr tras el viento
acaso tiempo fuego resplandor
el paso de un celaje nuestra vida
La noche no comprende el rugido de la soledad
Vivimos a la sombra de una orilla
Detrás de una tarde
puede estar esperándonos la muerte
Pablo Mora
AL ALIMON
Pedro Salinas - Pablo Mora
Mientras haya en el mundo alguna puerta, una gota en el alambre o una lágrima en la estrella. Mientras haya alguna ventana abierta, ojos que vuelven del sueño, otra mañana que empieza.
Mientras haya mar con olas trajineras, trajinando en alegrías, llevándolas o trayéndolas. Mientras haya un hombre asomado al tiempo, en orfandad encendido, alejándose y viniendo. Mientras haya lino para la hilandera, árboles que se aventuren y vientos para la vela.
Mientras haya bosques que sueñen en árboles, cielos en sueño hombrecitos y amores en los amores. Mientras haya tanta fronda en la alameda, tanto pájaro en las ramas, tanto canto en la oropéndola.
Mientras haya un colibrí mañanero, un suspiro, un alarido, un relámpago, un acecho. Mientras haya un mediodía que acepta alegremente su sino de ser la tarde que llega. Mientras haya un par de versos descalzos tras una luna desnuda al pie de un sol de venados.
Mientras haya jazmines, claveles, rosas, que se marchen al ocaso
y regresen a la aurora. Mientras haya polvo, barricada, fuego, turpiales de medio luto y soldados por el suelo. Mientras haya una mirada serena, un día que se va yendo y un recuerdo que se queda.
Mientras haya celadas contra la muerte, delfines surcando el mar o un niño que el hambre lleve. Mientras haya lances, clarines, laureles, timbales y clarinadas, monteras sorteando muertes.
Mientras haya pasos y pasos que dejan tan seguros como en mármol en la memoria sus huellas. Mientras haya trajes de luces, de seda, jardines en las vocales y gritos entre las piedras. Mientras haya amor, y amor que le quiera, vida que pide más vida o algún poema que vela.
Mientras haya esperanzas y recuerdos, alguien buscando imposibles, enigmas bajo el misterio. Mientras haya en el mundo primavera, una nube que se va y un arrebol que se encienda. Mientras haya soles que al mundo lo alienten, trajines para el ensueño y amores para quien quiere.
Mientras haya la querencia del poema, unos versos que amanecen, muchas palabras que esperan. Mientras haya un camino, una faena, un mugido, una luciérnaga, una palabra, una espera. Mientras haya memoria que le convenza a esta tarde que se muere e que nunca estará muerta.
Mientras haya trasluces en las tinieblas, claridades en secreto, noches que lo son apenas. Mientras haya susurros por las estrellas, atardecer que pregunta, anochecer que contesta. Mientras haya tantas palabras que esperan, invenciones, clareando, amanecer de poema.
Mientras haya alguien por la noche insomne, siendo el insomne el delirio, siendo la noche la insomne. Mientras haya alguien, diestro, toro, ruedo, una capa, una muleta, un capote, un burladero.
Mientras haya un bramido, un rejoneo, lidia, muletazo, vara, algo nada más que siendo. Mientras haya ángeles que lleven cuernos, volcanes, rayos, tormentas, soles que afilen destellos. Mientras haya un camino para el tiempo, una lumbre para el hombre, una cuna para el viento.
Mientras haya una brizna a todo ruedo, una arena a sol y sombra, un indulto en el pañuelo. Mientras haya sombras, sombras inventoras, penumbras en las barreras que hacen y deshacen formas. Mientras haya un Camborio, bien gitano, juego de sombra y arena, bajo una luna soñando.
Mientras haya dos hacia el final a tientas, dos de frente hacia la tumba, dos hacia la muerte a ciegas. Mientras haya pena limpia, negra y sola, hermana de sueño ajeno, bajo el piafar de las horas. Mientras haya embestidas de la guerra, lirio crecido en castigo, madrugadas nazarenas.
Mientras haya Albricias, Aldebaranes y Arturos para elevar Altaires en los mares. Mientras haya al alimón en corridas, al alimón con la noche, al alimón con la vida. Mientras haya alguien nada más que yendo al alimón, al quiebro, al cuarteo.
Mientras haya lo que hubo ayer, lo que hay hoy, lo que venga.
Pedro Salinas - Pablo Mora
MARIELENA - Pablo Mora
Marielena es una india
con un lunar más grande que la luna
Marielena es luna llena
A Marielena la descubrí a media noche en la espesura
con estos ojos que no eran míos
Marielena es una yegua
descalza entre la espuma
Tiene palmas tiene lunas
Me recuerda el nombre de la noche
de la copa
de los vinos
de la América
Marielena se levanta a la hora de los vientos
en medio de mis ojos
Marielena se agiganta
se recuesta
se acurruca cada noche en los rastrojos
de mi alma
Marielena puede ser la noche
puede ser la muerte
puede ser la calle
puede ser el sueño
puede ser la estrella
Marielena no tiene ausencia
no tiene casa
no tiene nada
no tiene raza
En este instante huele a Marielena
Marielena el universo
Marielena casi yo
y yo casi Marielena
Marielena mi garganta
mi ronquera
lo que ha sido
lo que era
Marielena casi gruta
casi era
todo y nada
dulce entrega
Marielena fuiste mía
fuiste pura
fuiste huella
Marielena en esta grada
siempre sube
siempre baja
siempre sabe
siempre nada
Marielena Marielena
cada noche cada cuadra
cada pena cada nada
cada rato cada plaza
¿Marielena? ¿Marielena?
¿Marielena dónde estabas?
¿Marielena tu cobija?
¿Marielena tu mirada?
Marielena amor ardiente
siempreviva
margarita
madrugada
Marielena silla y cuero
pasto y barro
la que escucha
lo que canto
Marielena es una máscara
una adivinanza
casi todo
toda ella
Marielena solitaria
casi llena
casi nada
siembra toda
Marielena este vaso
esta plaza
cuesta arriba
nunca baja
Marielena es este bote
rema y rema
Marielena una cualquiera
Marielena capitana
de este sueño y este barco
de hojalata
Marielena chubasco
lluvia seca
sol mojado
primavera
Marielena crudo invierno
dura espera
allá a lo lejos
en mi vera
Marielena es este César
este Pablo
este pasto
esta estera
Marielena esta angustia
esta arena
este trago
esta pena
Marielena es esta tarde
Esta tarde es Marielena
Esta tarde es esta tarde
Marielena es Marielena
Marielena es lo que quiero
Marielena es lo que quieras
Marielena es un pedazo
Marielena es Marielena
Marielena es lo que grita
Marielena polvo y agua
Marielena la que ensancha
el cielo de su enagua
Marielena no es la india
no es la luna
Marielena es una niña
simple espuma
Marielena es un descubrimiento
una mina
un invento
una puta
una diosa vagabunda
Marielena está durmiendo
está soñando
está creando
Marielena está marielenando
Marielena es tuya mía nuestra
Marielena tarde y siempre
Marielena está distinta
y sigue siendo nuestra
Marielena está aquí
donde el río inunda
donde Marielena está
todo es yunta
Marielena no está aquí donde estuvo
donde no supe conocerla
Marielena está donde la espera la acompaña
y yo con ella
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