Las opiniones no se deben combatir sino por medio del raciocinio. A las ideas no se las fusila. Conde De Rivarol
Primero.- Asumir el oficio como un detenido, paciente, libre y responsable ejercicio de criterio a modo de serio intento de mediación cultural en cuanto liderazgo de opinión.
Segundo.- Estar consciente que toda opinión nace de un profundo convencimiento sobre aquello que se desea expresar y comunicar, a sabiendas de que debe estremecer, debe divertir y ser capaz de mover todas las pasiones.
Tercero.- Saber que opinar es una condición que se desarrolla dentro de esferas irrenunciablemente democráticas, puesto que sólo la democracia permite el libre juego e intercambio de las opiniones y el derecho, en resumidas cuentas, a manifestar una idea dentro de unas reglas que permiten su impugnación, su rebatimiento o su eventual acuerdo.
Cuarto.- Convencerse de que opinar constituye un vehículo certero para poner ideas en movimiento, para sentar las bases de un debate público que cubre diversos aspectos de la realidad, sean éstos de procedencia económica, social, política, cultural o crítico–ideológica.
Quinto.- Advertir que opinar equivale a un ejercicio ético que cumple un rol catalizador, provocador y pedagógico, lejos de toda letra muerta, de cualquier lujo de responder a vanidades y objetivos particulares; menos a acceder a un territorio de vejaciones y desplantes, insultos y reparos de naturaleza personal como si se tratase de una compensación psíquica frente a alguna neurosis intelectual.
Sexto.- Entender la opinión como un hecho indiscutiblemente democrático, en el que tienen cabida todos los puntos de vista, todas las aproximaciones imaginables y del que el público espera se le puedan ofrecer respuestas a sus inquietudes, solución a sus conflictos, despejamiento de sus dudas y alteración de sus juicios.
Séptimo.- Concebir el trabajo de opinión como una tribuna abierta y responsable para el debate y la deliberante confrontación, sin cortapisas ni juicios preestablecidos.
Octavo.- Comprender que se trata de contar con un espacio donde puedan cruzarse todos los caminos de opinión, sin distingos ideológicos, religiosos o de cualquier índole.
Noveno.- Darle plena cabida al diálogo fecundo con el lector para sentar las bases de un intercambio donde participen dos miradas, dos objetivos y dos fuerzas que luchan para comprenderse o incomprenderse, con el interés de amalgamar una sólida matriz de opinión.
Décimo.- Tejer una correspondencia inmediata, sistemática y justa con unos lectores que merecen el respeto y la participación clara en el proceso de la formación de opinión mediante el discutir de ideas y planteamientos que alcanzan una cuota generosa de perpetuidad ante la problemática regional, nacional o universal.
FUENTE: Santaella, Juan Carlos: El ejercicio responsable del criterio. En: Diario El Universal, jueves, 28-11-96, página 20, 5º Cuerpo.
jueves, 28 de febrero de 2013
Decálogo del articulista de opinión
Pablo Mora
Las opiniones no se deben combatir sino por medio del raciocinio. A las ideas no se las fusila. Conde De Rivarol
Primero.- Asumir el oficio como un detenido, paciente, libre y responsable ejercicio de criterio a modo de serio intento de mediación cultural en cuanto liderazgo de opinión.
Segundo.- Estar consciente que toda opinión nace de un profundo convencimiento sobre aquello que se desea expresar y comunicar, a sabiendas de que debe estremecer, debe divertir y ser capaz de mover todas las pasiones.
Tercero.- Saber que opinar es una condición que se desarrolla dentro de esferas irrenunciablemente democráticas, puesto que sólo la democracia permite el libre juego e intercambio de las opiniones y el derecho, en resumidas cuentas, a manifestar una idea dentro de unas reglas que permiten su impugnación, su rebatimiento o su eventual acuerdo.
Cuarto.- Convencerse de que opinar constituye un vehículo certero para poner ideas en movimiento, para sentar las bases de un debate público que cubre diversos aspectos de la realidad, sean éstos de procedencia económica, social, política, cultural o crítico–ideológica.
Quinto.- Advertir que opinar equivale a un ejercicio ético que cumple un rol catalizador, provocador y pedagógico, lejos de toda letra muerta, de cualquier lujo de responder a vanidades y objetivos particulares; menos a acceder a un territorio de vejaciones y desplantes, insultos y reparos de naturaleza personal como si se tratase de una compensación psíquica frente a alguna neurosis intelectual.
Sexto.- Entender la opinión como un hecho indiscutiblemente democrático, en el que tienen cabida todos los puntos de vista, todas las aproximaciones imaginables y del que el público espera se le puedan ofrecer respuestas a sus inquietudes, solución a sus conflictos, despejamiento de sus dudas y alteración de sus juicios.
Séptimo.- Concebir el trabajo de opinión como una tribuna abierta y responsable para el debate y la deliberante confrontación, sin cortapisas ni juicios preestablecidos.
Octavo.- Comprender que se trata de contar con un espacio donde puedan cruzarse todos los caminos de opinión, sin distingos ideológicos, religiosos o de cualquier índole.
Noveno.- Darle plena cabida al diálogo fecundo con el lector para sentar las bases de un intercambio donde participen dos miradas, dos objetivos y dos fuerzas que luchan para comprenderse o incomprenderse, con el interés de amalgamar una sólida matriz de opinión.
Décimo.- Tejer una correspondencia inmediata, sistemática y justa con unos lectores que merecen el respeto y la participación clara en el proceso de la formación de opinión mediante el discutir de ideas y planteamientos que alcanzan una cuota generosa de perpetuidad ante la problemática regional, nacional o universal.
FUENTE: Santaella, Juan Carlos: El ejercicio responsable del criterio. En: Diario El Universal, jueves, 28-11-96, página 20, 5º Cuerpo.
Las opiniones no se deben combatir sino por medio del raciocinio. A las ideas no se las fusila. Conde De Rivarol
Primero.- Asumir el oficio como un detenido, paciente, libre y responsable ejercicio de criterio a modo de serio intento de mediación cultural en cuanto liderazgo de opinión.
Segundo.- Estar consciente que toda opinión nace de un profundo convencimiento sobre aquello que se desea expresar y comunicar, a sabiendas de que debe estremecer, debe divertir y ser capaz de mover todas las pasiones.
Tercero.- Saber que opinar es una condición que se desarrolla dentro de esferas irrenunciablemente democráticas, puesto que sólo la democracia permite el libre juego e intercambio de las opiniones y el derecho, en resumidas cuentas, a manifestar una idea dentro de unas reglas que permiten su impugnación, su rebatimiento o su eventual acuerdo.
Cuarto.- Convencerse de que opinar constituye un vehículo certero para poner ideas en movimiento, para sentar las bases de un debate público que cubre diversos aspectos de la realidad, sean éstos de procedencia económica, social, política, cultural o crítico–ideológica.
Quinto.- Advertir que opinar equivale a un ejercicio ético que cumple un rol catalizador, provocador y pedagógico, lejos de toda letra muerta, de cualquier lujo de responder a vanidades y objetivos particulares; menos a acceder a un territorio de vejaciones y desplantes, insultos y reparos de naturaleza personal como si se tratase de una compensación psíquica frente a alguna neurosis intelectual.
Sexto.- Entender la opinión como un hecho indiscutiblemente democrático, en el que tienen cabida todos los puntos de vista, todas las aproximaciones imaginables y del que el público espera se le puedan ofrecer respuestas a sus inquietudes, solución a sus conflictos, despejamiento de sus dudas y alteración de sus juicios.
Séptimo.- Concebir el trabajo de opinión como una tribuna abierta y responsable para el debate y la deliberante confrontación, sin cortapisas ni juicios preestablecidos.
Octavo.- Comprender que se trata de contar con un espacio donde puedan cruzarse todos los caminos de opinión, sin distingos ideológicos, religiosos o de cualquier índole.
Noveno.- Darle plena cabida al diálogo fecundo con el lector para sentar las bases de un intercambio donde participen dos miradas, dos objetivos y dos fuerzas que luchan para comprenderse o incomprenderse, con el interés de amalgamar una sólida matriz de opinión.
Décimo.- Tejer una correspondencia inmediata, sistemática y justa con unos lectores que merecen el respeto y la participación clara en el proceso de la formación de opinión mediante el discutir de ideas y planteamientos que alcanzan una cuota generosa de perpetuidad ante la problemática regional, nacional o universal.
FUENTE: Santaella, Juan Carlos: El ejercicio responsable del criterio. En: Diario El Universal, jueves, 28-11-96, página 20, 5º Cuerpo.
martes, 12 de febrero de 2013
NOCTURNOS
NOCTURNOS en viaje permanente
hacia el humanecer de todos
donde tu pan mi pan sean el mismo pan
y todavía quede para los que vengan
Las blondas del ensueño el cólera del humo
el bochorno de los panes
las sombrillas del corazón
el desierto de las bolsas
o las zapatillas de las brujas
Escarbo la noche
me propongo a mí mismo lavarme de todo el asco
que no hay más magia que el papel en blanco
nutriéndose del caldo de la vida
Si pregunto quién soy me lleno de desprecio
Uno no es más que incertidumbre
Tengo miedo de mí cuando me escucho
cuando escucho a Juangriego en mi garganta
Me has vuelto más camino
Cuando el tifón levante tempestades
en tu mar bramará mi poesía
Pablo Mora
De Asombro al descubierto
A Germán Pérez Chiriboga
A Germán Pérez Chiriboga
In memoriam
DESCIENDE POR FAVOR a sus entrañas
verás que el corazón de los poetas
es un injerto de desierto y luna
Amigo de la sombra y sus caudales
de la sombra difusa de la muerte
de las maneras de morir al día
Revelarás el Triunfo del Poeta
Saberse polvo polvo enamorado
velando a pensamiento desatados
De: Asombro al descubierto
Pablo Mora
domingo, 10 de febrero de 2013
LUIS GIUSTI
Revolución en EE UU . . . ¿y en el mundo entero?
10 DE FEBRERO 2013
La Agencia Internacional de Energía (IEA) acostumbra publicar en Noviembre un informe llamado Visión Global de Energía, WEO (World Energy Outlook). En el WEO de 2008 la IEA lanzaba una alarmante advertencia acerca de la futura disponibilidad global de petróleo. En palabras de su economista jefe, Fatih Birol: “Estamos muy preocupados por el futuro suministro petrolero”. La IEA basaba su pesimismo en resultados alarmantes de un estudio global de las tasas de declinación en campos petroleros. “Necesitamos descubrir nuevas Arabias Sauditas”, advirtió Birol. Cuatro años más tarde, el WEO toca una tonada muy diferente. “El mapa petrolero global está cambiando”, anunciaba el WEO de noviembre de 2012. “Está siendo redibujado para reflejar el resurgimiento de petróleo y gas en Estados Unidos, y la expansión global de la producción de gas no convencional”. En el mencionado WEO, la IEA se plantea la pregunta: “¿Estamos encontrando suficiente petróleo para sostener la actual producción?”. En esta ocasión la respuesta es rotundamente afirmativa.
El WEO subraya que no solamente Estados Unidos está lanzado en una revolución de petróleo en esquistos y otras rocas compactas, sino que el resto del mundo también parece contener inmensas acumulaciones no convencionales de petróleo. El informe añade que la relación global reservas/producción de petróleo ha aumentado sostenidamente en años recientes, y a finales de 2011 alcanzaba 55 años.
En lo tocante a reservas de gas natural no convencional, el mundo entero está en cuenta de la revolución en marcha. Pero el WEO de 2012 es también muy positivo acerca del desarrollo de reservas convencionales de gas natural. Subraya la IEA que “los descubrimientos de campos de gas han continuado a un firme ritmo en países tan distantes como Irán y Mozambique”.
De acuerdo con el BP Statistical Review of Energy la prestigiosa publicación anual de la gigante petrolera británica, en 2001 las reservas probadas globales de petróleo sumaban 1.046 millones de barriles. 11 años después, en 2012, después de haberse consumido globalmente cerca de 325 millones de barriles, las reservas probadas han aumentado a 1.652 millones de barriles. De igual manera, en 2001 el informe anual de la BP calculaba las reservas globales de gas natural en 150.000 bcm (billion cubic meters = millardos de metros cúbicos). En 2012, después del consumo de 30.000 bcm de gas, las reservas alcanzaron 208.000 bcm. Es importante hacer notar, que a lo largo del mencionado periodo el consumo de petróleo aumentó en 13%, mientras que el de gas natural aumentaba en 34%.
Aunque nunca tendrá la popularidad de la revolución de Internet, esta revolución constituye, sin lugar a dudas, una de las historias de mayor éxito en muchas décadas, y su origen se le debe al petrolero texano George Mitchell, cuya perseverancia durante casi dos décadas en los esfuerzos por fracturar los esquistos de Barnett, ubicados entre Dallas y Fort Worth, culminó exitosamente en 1998.
Sin embargo, el ambiente de los recursos no convencionales enfrenta todavía importantes retos. La geología aún requiere mucho estudio, el mapa global es impreciso, imponiendo incertidumbre en las empresas acerca de en dónde buscar. En muchos casos no se conocen con precisión los costos y la sensibilidad económica a las variaciones de precios. A eso hay que sumar los riesgos por el lado de la demanda debidos a la crisis económica en Europa y la elevada deuda de Estados Unidos. Pero como bien dijo en una ocasión el brillante economista de MIT Maury Adelman: “Para saber las reservas petroleras finales y el pico petrolero, tendríamos que saber el conocimiento final y el pico del conocimiento, del ingenio humano y del desarrollo tecnológico”. El trabajo de George Mitchell es la mejor muestra de que esta nueva revolución llegó para quedarse.
http://www.el-nacional.com/opinion/Revolucion-EE-UU-mundo-entero_0_133788653.html
jueves, 7 de febrero de 2013
Regreso al mar
Regreso al mar
Siempre es el mar donde mejor se quiere,
fue siempre el mar donde mejor te quise;
al amor, como al mar, no hay quien lo alise
ni al mar , como al amor, quien lo modere.
No hay quien como la mar familiarice
ni quien como la ola persevere,
ni el que más diga en lo que vive y muere
nos dice más de lo que el mar nos dice.
Vamos de nuevo al mar; quiero encontrarte
la hora más azul para besarte
y el lugar más allá para quererte,
donde el agua es al par agua y abismo,
en la alta mar, en donde el aire mismo
se da un aire al amor y otro a la muerte.
Andrés Eloy Blanco
sábado, 19 de enero de 2013
Catalino “Tite” Curet Alonso Coquí de pueblo y suceso
Venezuela, Agosto, 2003
Camilo Manrique falleció.
Plantación adentro, camará.
Sombras son las gentes nada más...
“Plantación adentro”, canción de Tite Curet Alonso,
popularizada por Rubén Blades y Willy Colón
Sabiéndote ciertamente
asomado a los pesares,
los asombros más que mares
para la lumbre presente.
Vislumbraremos luceros
bordados entre la hierba
mientras fanal en rocío
Palmaflora te recuerda.
Sigue invocando la vida
que no tan sólo la muerte,
entre soles tu partida
mientras te cubra la suerte.
Primorosa, dulce aurora,
en jardín de madrugada,
alba, jazmín, muy señora,
te despide como hada.
Sueño de lumbre en azul,
fogarada, sol, lejura,
la lejumbre cuando jura
entre ventanas de tul.
Dormido pétalo en cierne,
tras el negro mestizaje,
en frágil, leve equipaje
nada la muerte discierne
En alta mar sin confín,
ramazón y ramalazo,
un mismo y único hartazgo:
encontrar el mismo fin.
El nacimiento es marea,
ráfaga, botonadura,
pena, dolor, llagadura,
aunque nadie casi crea.
Cielo arriba, cielo abajo,
sortilegio, nube, cumbre,
por donde va la costumbre
de este triste embudo viejo.
Feroz, enceguecida,
en su infinita constancia,
encubierta en su fragancia
siempre la parca homicida.
Ya Tite Curet Alonso
—lumbre, varón, argamasa—
con su muerte en este agosto
comprueba lo de la causa.
Catalino Curet Alonso,
guayamés de pura cepa,
curtido al son de la mar
lejos murió de su arena.
Del Barrio del Hoyo Inglés,
al Barrio Obrero en Santurce,
del Caribe hasta su cielo
no hay ola que lo perturbe.
Salsa de pura conciencia,
de negritud caribeña,
zarza mestiza, caribe,
como se escucha en La Perla.
El más grande de la salsa,
lo dice la negra Lil,
el de la cara más linda
sin conocer casimir.
Caras lindas de su gente,
caras de su raza prieta,
llanto, pena, paz ausente,
grito que en la vida reta.
En San Juan, en Nueva York,
supieron de este cartero
que traerá desde el cielo
las misivas de su Dios.
Cronista de alto coturno,
su pluma la más fecunda
el caribe afán inunda,
dejando al hermano turno.
Indio de raza cautiva,
Decano sólo del sol,
en Saint Joseph, Baltimore,
te consiguió la furtiva.
Con sabor de pura salsa,
cuentero al cual más cuentero,
lo tiene Dios en su casa
alborotando su cielo.
Poeta culto del barrio,
indio de sangre sonora,
plantación adentro, el barrio,
el mundo entero lo llora.
Negro negrito por fuera,
orgulloso de su raza,
debajo de aquella pena
más que alianza pan su alma.
Plantó bandera y escudo,
nunca de segunda mesa,
testigo de la pobreza,
con los pobres siempre estuvo.
Buen albañil, sentimiento,
amante sin contraseña,
con la mano en la conciencia,
amanecer caribeño.
Tropicalísimo loco,
de la salsa la locura,
muy cercano a la negrura
por lo que tuvo de poco.
Feliz, efectivamente,
acero, nervio, fulgor,
pa’ que los pobres afinquen
el tambor de su ilusión.
Con más de dos mil canciones,
setecientas ya grabadas,
cabalga sobre la gloria
de sus cien mil cabalgatas.
Juglar, jaguar antillano,
jaguar cortando la tarde,
el rugido de su pueblo
le corría por la sangre.
La esencia del guaguancó
en carcajada final,
la que hasta el diablo bailó,
la sentirá el huracán.
La fuerza de la justicia
volcada en su cancionero,
boicoteada, hoy pernicia,
liberarán los salseros.
Tres grandes para la América:
Celia Cruz, Juancito Torres,
Catalino Curet Alonso,
más inmortales que el bronce.
Con plena idea de su gente
cuando llegue su momento,
cuando el gringo por su cuenta
nos devuelva nuestro sueño.
Porque Juanito Alimaña
ése sí que sabe de eso,
esconde en amplio bostezo
parte de una y otra maña.
Como alma que lleva el diablo
sale detrás con el viento
en sorprendente portento
rezándole al Santo Pablo.
Plantación adentro, Dios,
agosto del 2003,
tan sólo en un dos por tres
se nos murió un viejo sol
Encendido en su garganta
Catalino no murió,
quedó sembrado en canción,
florecerá en dulce planta
De frente en página entera
salió con el alba al mundo
a pregonar el submundo
con la más grande arrechera.
Catalino Curet Alonso,
Tite, coquí, camarada,
ancho boricua fogoso,
abrazo, nunca celada.
Coquí, de noche coquí,
marejada, timbre, grito.
nocturno duende caribe,
intermitente alarido.
No te decimos adiós
aunque te vas de regreso
al cielo que te parió
Coquí de pueblo y suceso.
Pablo Mora
Venezuela
http://www.habanaelegante.com/Fall2003/Ecos.html
martes, 15 de enero de 2013
El buen profesor
Pablo Mora
- “No tengo el propósito de escribir un libro más sobre el tema. Hay muchos y buenos libros sobre el particular. De momento me bastan unas anotaciones preliminares, nada más. Me remito a la experiencia personal de mis lectores: ¿Quiénes han sido mis mejores maestros? ¿Por qué fueron buenos?
- El buen profesor nunca intenta deslumbrar al alumnado. Ni con su sabiduría, ni con sus virtudes, ni con sus defectos. Mucho menos intenta amedrentar.
- El buen profesor, más bien, agradece con su actitud el que le escuchen y que los alumnos se dejen enseñar por él. Es actitud, no son palabras.
- El buen profesor se hace perdonar el saber más que sus alumnos. Y el estar frente a ellos en condiciones de superioridad. Nadie tiene derecho ni ser ni a saber más que los demás.
- El enseñar, como mandar, es siempre un privilegio inmerecido. Hay que hacerse perdonar para que el privilegio no engendre recelos. No es que el profesor deje copiar en los exámenes escritos, ni es que apruebe a todos sus discípulos o que regale notas para evitar que le llamen “can-cerbero”. Es otra vivencia y otra convicción distinta.
- El buen profesor nunca humilla al alumno que no sabe. Si interroga o examina, se entera de las ignorancias. Las reconoce, las evalúa. Pero no humilla la persona. Es un arte el suspender al alumno y lograr al mismo tiempo que el alumno acepte su suspenso. Es un horror sentir orgullo al suspender a muchos, o a todos.
- El buen profesor mantiene la misma convicción que tuvo Sócrates: no regala la verdad que él posee, no la impone; se limita a ayudar a que sus alumnos la descubran. El profesor guía, analiza con ellos, se deja enseñar mientras enseña.
- El buen profesor acepta sus equivocaciones. Acepta que no lo sabe todo ni todo lo sabe bien. Se puede equivocar al evaluar, puede no ser totalmente objetivo, porque nadie lo es; nunca somos neutrales frente al otro.
- El buen profesor conoce el aforismo que corre por los institutos educativos: “no hay profesor malo si la nota es buena”. Lo conoce, pero no lo comparte.
- El buen profesor guarda relación entre lo que da y lo que pide, entre su competencia y su exigencia. Sabe combinar justicia y comprensión. Entiende que la diferencia entre la nota nueve y la nota diez acaso es mínima en cuanto a conocimientos que reflejan, pero es máxima en consecuencias académicas. El diez es aprobado y el nueve es suspendido, con el diez se pasa el curso y con el nueve se repite,
- El buen profesor enseña a vivir, no sólo a conocer. Enseña a respetar, no sólo a manejar conocimientos.
- El buen profesor transmite valores no sólo ideas. Más que docente profesional es maestro y padre y madre.”
(Tomado de: Benjamín García F.: “La Inteligencia me Persigue”. San Cristóbal – Venezuela. 1991).
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