martes, 26 de marzo de 2013

Jesús, en su trinchera, guerrillero

Jesús, en su trinchera, guerrillero Jesús, volcado sobre el mundo, injerto entre los continentes y los mares, sobrepasa el fragor de los azares y acampa en el confín de cada puerto. Jesús, con el mensaje al descubierto, despliega su bondad entre los lares y apacigua el dolor, los avatares, con hondo afán entre su amor despierto. Artífice de paz y sobrehumano bastión por su evangelio altivo, ardiente, fragua la hermandad en cada hermano. Y es símbolo de amor incandescente, para el mundo Patriarca Soberano, con veinte siglos en su enhiesta frente. Jesús, en el zaguán contemplativo, le señala al mendigo su sendero; le acompaña en su duro derrotero y prodiga el milagro, compasivo. Jesús, el incansable, pensativo, escándalo, abatido, prisionero; Jesús, la encarnación del misionero, entre la historia un punto suspensivo. Jesús, en cada amanecer presente, convierte las tinieblas en aurora y expande por el orbe su simiente. Jesús, con su mirada abrasadora, al desgranar perdón al penitente eternízase en su obra redentora. Jesús, radiante péndulo del mundo, precisa cada horario de la historia y surca los solares de la gloria con claro acento y con compás rotundo. Jesús, paciente, fraternal, fecundo, enclavado en la cruz de la victoria, martilla al peregrino la memoria con ancha paz y con amor profundo. Jesús, en el pesebre, en el Calvario, Jesús, pastor, hermano, misionero, Jesús, inconfundible visionario. Jesús, en los olivos, prisionero. Jesús, el del proverbio lapidario. Jesús, en su trinchera, guerrillero. Tú que sin duda fuiste el más valiente de los hombres. El revolucionario que prefirió morir en el Calvario antes que doblegarse mansamente. ¡Sal de tu Iglesia! ¡Coge la montaña! Y a quienes luchan rige y acompaña en tan heroica y santa rebeldía! © Pablo Mora
Jesús en su trinchera guerrillero Pablo Mora Jesús, volcado sobre el mundo, injerto entre los continentes y los mares, sobrepasa el fragor de los azares y acampa en el confín de cada puerto. Jesús, con el mensaje al descubierto, despliega su bondad entre los lares y apacigua el dolor, los avatares, con hondo afán entre su amor despierto. Artífice de paz y sobrehumano bastión por su evangelio altivo, ardiente, fragua la hermandad en cada hermano. Y es símbolo de amor incandescente, para el mundo Patriarca Soberano, con veinte siglos en su enhiesta frente. Jesús, en el zaguán contemplativo, le señala al mendigo su sendero; le acompaña en su duro derrotero y prodiga el milagro, compasivo. Jesús, el incansable, pensativo, escándalo, abatido, prisionero; Jesús, la encarnación del misionero, entre la historia un punto suspensivo. Jesús, en cada amanecer presente, convierte las tinieblas en aurora y expande por el orbe su simiente. Jesús, con su mirada abrasadora, al desgranar perdón al penitente eternízase en su obra redentora. Jesús, radiante péndulo del mundo, precisa cada horario de la historia y surca los solares de la gloria con claro acento y con compás rotundo. Jesús, paciente, fraternal, fecundo, enclavado en la cruz de la victoria, martilla al peregrino la memoria con ancha paz y con amor profundo. Jesús, en el pesebre, en el Calvario, Jesús, pastor, hermano, misionero, Jesús, inconfundible visionario. Jesús, en los olivos, prisionero. Jesús, el del proverbio lapidario. Jesús, en su trinchera, guerrillero. Cristo de las Trincheras, el que reposa en el Mosteiro da Batalha – Portugal -. Sin una mano, sin pies, después de haber estado en el frente, de sol a sol, entre borrasca, plomo y lluvia, en una y otra guerra, a ras de guerra, hoy, permanente lámpara votiva en la ruinosa oscuridad de un vetusto monasterio, espeluznando al mundo en fantasmal plegaria. Cristo, el hombre, eternamente, un gran dolor en viaje, en esta ominosa hora menguada, humosa, que en sombras nos envuelve. Sed de mundo, cerviz de noche, contrito, solitario y muerto. Cristo pobre del pobre… buen hermano, colérico cordero al descubierto, nuevamente con látigo inclemente arrojando a los nuevos mercaderes, tan pierna arriba en su agonía, al aire el brazo, en ademán resuelto y justiciero, combatiente, insurgente, fiel miliciano… Tú —el revolucionario más valiente—. Tú —el más rebelde y noble montonero—. Cristo de las Trincheras, Cristo ahumado, al frente de la guerra, guerrillero, frente al hambre, pedazo de madero, entre la guerra con color tostado. Al descubierto, roto, desolado, fuego encendido, fuego prisionero; en la trinchera, siempre de primero, de la batalla el Cristo mutilado. De trinchera en trinchera, chispa, lumbre, encendido en amor, enfogarado, en sangre, en ruego, en alba y mansedumbre. Cristo de La Batalha, iluminado, en lanza, en ristre, en cruz, en muchedumbre, al hombre ruega en llamarada alzado. Tú que sin duda fuiste el más valiente de los hombres. El revolucionario que prefirió morir en el Calvario antes que doblegarse mansamente. ¡Sal de tu Iglesia! ¡Coge la montaña! ¡Y a quienes luchan rige y acompaña en tan heroica y santa rebeldía!

jueves, 21 de marzo de 2013

tan solo enigma

en verdad de verdad tan solo enigma Pablo Mora ay quien piense saber de poesía sombra antigua puede ser la más cercana y almácigo el horizonte más sentido es la primera noche el primer día la queja de mujer sobre la arena el grito del hombre frente al mar o el mar en fuga apenas escuchar vivir la muerte el soñar de la cigarra en celo armas de la noche ángeles en vela oleaje mujer que sube y llega paz de las aguas la gaviota en guerra sabor de virgen agridulce en cierne costa desierta el viaje que regresa ay quien crea entender la poesía la sombra en llama corazón de pie loca sombra la última sonrisa embestida del rayo el pronto amor sonora soledad candente claro la del pájaro en árbol lluvia al hombro la canción del desvelo en dulce rosa risa grana unos ojos verdes grises campo sin nombre corazón desierto mayo crudo en acecho un almendro sueño del agua rosa celestial alma bien podada una flor mujer rosa desnuda tú en mi cuarto plena mujer desnuda el alma de noche verdad desnuda el alba viva eterna desnuda estrella costa del ocaso la desnudez la gracia el verbo el ánfora ay quien ose catar la poesía viento ardido el sol rosa y alto y puro viento alegre los salmos del riachuelo manso viento las almas de la aldea viento de amor el mar la maravilla luna partida sueño en agonía el silencio mordido por las ranas garzas pintadas de lunitas verdes torre abierta los sueños de paseo ala del mar soberbia amplia alegría tardo suspiro inmenso asombro vivo ay quien piense pulsar la poesía río en la mar el hombre en sacro duelo el gran dolor el hombre enviajecido el hombre pequeñito de papel nacer entrenacer piedra viento ola fuego hombre vida sueño verdadero hombre solo el simple niño desandando el cuerpo un volumen un sistema una máquina un mapa negro un hueco negro sin tierras sin ojeras gesto reflejado arrastrado por el río dolorido en la arena sepultada más allá una frente un brazo el pecho un remolino de plumas un aullido una humedad morada asoleada cuerda cuerpo de Dios abandonado llama anaranjada luz negra arena quemada por el muro a lo largo del muro hierve sangra cayendo uno a uno serpiente ondulando aullando reverso de la luz para medir la exactitud del agua cada hombre contiene una palabra retenida en el interior de su pupila un canto inexprimido en su garganta un torrente de suspiros pasto de perros y de aves somos hombres calcinados cortezas vacías de lo que antes éramos y el mismo cielo, todo un hombrecito! agranda enigma tus portones entraremos de cabeza contra el dolor contra la muerte fuego encendido contra la noche oscura sombra antigua olvidado asombro que a las costas de la divina antigüedad nos ata no se entiende en verdad el mediodía en verdad de verdad tan solo enigma A Andrea Cote Botero ay quien te juzgue humana poesía se pierde o se gana un relámpago lluvia de palabras silenciosas bosque de latidos y esperanzas presagio peligro miedo la luna con gatillo arañar hasta rabiar sonreír debajo de los árboles aligerar los ríos y los soles la llagadura igual que de costumbre el amor la muerte la redención del hombre estancia sin salida lugar vacío espera ciega imposibilidad feroz de lo posible aúpa el sufrimiento armado mientras amaga un golpe que nunca inflinge busca volver de golpe el golpe enveta bolivarianas fragosidades en la línea mortal del equilibrio azular y planchar todos los trilces hasta apretarse duro duro el alma zurcir cada lindero cada almácigo los versos antisépticos sin dueño enigma solamente solo asombro A Freddy Náñez De: Sangre Zurcida (2008)

miércoles, 20 de marzo de 2013

manifiesto albar

manfiesto albar • la poesía es un acto creador y liberador que establece correspondencia entre lo visible y lo esencial, aspecto, éste último, que sólo puede verse con el corazón como explica acertadamente Antoine de Saint-Exupéry en El Principito, bello poema en prosa que reanima al niño que duerme en nosotros • el poeta, sin proponérselo, es un mago, un shamán, un místico. mediante la palabra como recurso ideal agrega al trío de elementos (espacio-tiempo-causalidad) la sincronicidad, vaso comunicante entre el individuo, el mundo fenoménico y los planos invisibles a la mirada del ojo físico, integrándose a la consciencia cósmica. • el acto poético es consecuencia de la ósmosis, de la fuerza osmótica, sutilísima, q desarrolla el poeta para ir y venir a regiones conocidas e ignotas. se tornan permeables la mujer y el hombre cuando versifican, cuando le dan cuerpo y sentido al poema • el poeta intuye y avisora, observa el continuo presente en las dos divisiones mecánicas q los calculadores le han endilgado: pasado-futuro. el poeta recorre en un instante momentos ocurridos, sucesos actuales y situaciones siguientes al ahora. visionario, se eleva sobre la actualidad del acontecer para ver panorámicamente hacia atrás y hacia delante. la fugacidad de imágenes, comen un vertiginoso calidoscopio es atrapada con destreza por el poeta en el momento de escribir para luego retornar a la cotidiana temporalidad, semejante al pájaro después de cantar una linda melodía • la poesía es blues, bolero, cante jondo, yaraví, tango, porq está inundada de feeling, de profundo sentimiento, de amor, de protesta, de mayúsculo deseo de hermandad, de tristeza por el dolor, de alegría por la belleza • los poetas son frágiles como un ánfora de porcelana, la desigualdad y el desamor los puede sumir en estados melancólicos agudos, críticos • el verdadero creador, el poeta comprometido con sus congéneres; el hombre y mujer consubstanciados con los anhelos y luchas de los pueblos y naciones del mundo; el partidario de la igualdad, de la confraternidad, de la equidad y la armonía, es un soñador rebelde, un decidido utópico q no se deja subyugar por las engañosas formas de la ilusión del mundo mental impuesto por los engendros de la dominación q han cercado a la Humanidad en una jaula invisible. el Che, en su ensayo de marzo 1 965 “El socialismo y el hombre en Cuba”, apuntó categóricamente esta sentencia originada en una honda reflexión: “Si se respetan las leyes del juego se consiguen todos los honores; los que podría tener un mono al inventar piruetas. La condición es no tratar de escapar de la jaula invisible.” • se es como un niño cuando se crean poemas en verso o en prosa, porq la inocencia, la pureza, permite la transparencia necesaria para realizar ese lindo acto de comunicación q es la poesía • el poeta incita, no sólo a la rebelión y a la revolución de las cuales es elemento integral, sino también a la resurrección al renacer, al retorno a la vida plena, a la originaria condición paradisíaca, la de los seres sonrientes. Sus escritos son portales o ventanas dimensionales para la interconexión estelar. Al igual q Jesús de Nazareth, devuelve la visión, reanima a los muertos y estimula la trascendencia definitiva. el acto poético es una sorprendente levitación, una serena elevación, un trance, un éxtasis, samadhi, nirvana, estado glorioso • hologramas y realidad virtual, expresiones postreras de la ilusión, de la hipnosis desarrollada por los dominantes parodiadores, son recursos últimos difundidos como intento final para disminuir el influjo de la poesía como acción liberadora y otros actos soberanos surgidos de la creación amorosa de la luz • el poeta es un mensajero del alba, un integrante de la familia de la claridad, un portador de frecuencias hermosas, un vehículo unificador, un portavoz del mensaje universal de amor, un ser abierto a la mltidimensionalidad, un humano integral, uno y múltiple, un heraldo de la aurora. el poeta toma para sí aquello q dijo Lao Tse en el Tao Te King : “El viaje hacia lo eterno comienza ante tus pies” julio romero anselmi

manifiesto albar

manfiesto albar • la poesía es un acto creador y liberador que establece correspondencia entre lo visible y lo esencial, aspecto, éste último, que sólo puede verse con el corazón como explica acertadamente Antoine de Saint-Exupéry en El Principito, bello poema en prosa que reanima al niño que duerme en nosotros • el poeta, sin proponérselo, es un mago, un shamán, un místico. mediante la palabra como recurso ideal agrega al trío de elementos (espacio-tiempo-causalidad) la sincronicidad, vaso comunicante entre el individuo, el mundo fenoménico y los planos invisibles a la mirada del ojo físico, integrándose a la consciencia cósmica. • el acto poético es consecuencia de la ósmosis, de la fuerza osmótica, sutilísima, q desarrolla el poeta para ir y venir a regiones conocidas e ignotas. se tornan permeables la mujer y el hombre cuando versifican, cuando le dan cuerpo y sentido al poema • el poeta intuye y avisora, observa el continuo presente en las dos divisiones mecánicas q los calculadores le han endilgado: pasado-futuro. el poeta recorre en un instante momentos ocurridos, sucesos actuales y situaciones siguientes al ahora. visionario, se eleva sobre la actualidad del acontecer para ver panorámicamente hacia atrás y hacia delante. la fugacidad de imágenes, comen un vertiginoso calidoscopio es atrapada con destreza por el poeta en el momento de escribir para luego retornar a la cotidiana temporalidad, semejante al pájaro después de cantar una linda melodía • la poesía es blues, bolero, cante jondo, yaraví, tango, porq está inundada de feeling, de profundo sentimiento, de amor, de protesta, de mayúsculo deseo de hermandad, de tristeza por el dolor, de alegría por la belleza • los poetas son frágiles como un ánfora de porcelana, la desigualdad y el desamor los puede sumir en estados melancólicos agudos, críticos • el verdadero creador, el poeta comprometido con sus congéneres; el hombre y mujer consubstanciados con los anhelos y luchas de los pueblos y naciones del mundo; el partidario de la igualdad, de la confraternidad, de la equidad y la armonía, es un soñador rebelde, un decidido utópico q no se deja subyugar por las engañosas formas de la ilusión del mundo mental impuesto por los engendros de la dominación q han cercado a la Humanidad en una jaula invisible. el Che, en su ensayo de marzo 1 965 “El socialismo y el hombre en Cuba”, apuntó categóricamente esta sentencia originada en una honda reflexión: “Si se respetan las leyes del juego se consiguen todos los honores; los que podría tener un mono al inventar piruetas. La condición es no tratar de escapar de la jaula invisible.” • se es como un niño cuando se crean poemas en verso o en prosa, porq la inocencia, la pureza, permite la transparencia necesaria para realizar ese lindo acto de comunicación q es la poesía • el poeta incita, no sólo a la rebelión y a la revolución de las cuales es elemento integral, sino también a la resurrección al renacer, al retorno a la vida plena, a la originaria condición paradisíaca, la de los seres sonrientes. Sus escritos son portales o ventanas dimensionales para la interconexión estelar. Al igual q Jesús de Nazareth, devuelve la visión, reanima a los muertos y estimula la trascendencia definitiva. el acto poético es una sorprendente levitación, una serena elevación, un trance, un éxtasis, samadhi, nirvana, estado glorioso • hologramas y realidad virtual, expresiones postreras de la ilusión, de la hipnosis desarrollada por los dominantes parodiadores, son recursos últimos difundidos como intento final para disminuir el influjo de la poesía como acción liberadora y otros actos soberanos surgidos de la creación amorosa de la luz • el poeta es un mensajero del alba, un integrante de la familia de la claridad, un portador de frecuencias hermosas, un vehículo unificador, un portavoz del mensaje universal de amor, un ser abierto a la mltidimensionalidad, un humano integral, uno y múltiple, un heraldo de la aurora. el poeta toma para sí aquello q dijo Lao Tse en el Tao Te King : “El viaje hacia lo eterno comienza ante tus pies” julio romero anselmi En: Pablo Mora: Poiesología

martes, 12 de marzo de 2013

Manifiesto 1 Nubes juntas, sueños juntos, barrio humilde, desnudo, recio, original. Tiempo viejo, puño pronto. Trago Largo. Año nuevo, mochila nueva, calle nueva. Sin mentira, sin miedo, sin tardanza, al abierto, al rompe, a lo mejor. A lo que venga, como venga, como se pueda. Sin cortar la luz, sin horario, sin retorno, Sin bajar los brazos, sin bajar la guardia, sin bajar la alegría. En nombre del pan, del pobre y de la cena santa. Quedan la vigilia, el amor, la angustia espiralada; el héroe, la sangre, la huida; las preguntas, la seña, la orfandad. Alta nube, alto desconsuelo, alto sol. El rito, el brazo, las cantinas, la pena, la salida. Quedan ansias, llanto, luceros, desvarío; el atajo, la consigna. Queda el firme clamor hacia la fe. Buscaremos la guarida de la sombra, trepando eternidad. 2 Sabremos del columpio de la rabia, del camino que regresa; de las edades del grito y la asechanza; de la vagina, de la pereza, de la prisa; del hambre, del hombre, del ladrido imperial, de los bellacos. Sabremos de las amargas grietas del roble; de los burdeles del aire, de las esquinas del sueño; del apellido del árbol, de las arenas del mal; de los basurales del pobre, de las entrañas del daño. Sabremos de las distintas caras cristianas; de los entierros sin hombros; de los suburbios sin santo; de los jirones de sueldo; de los retazos del agua; de las gargantas sin voz; de los charcos del dólar; de los gemidos del plato; de la señal del centavo. 3 Armaremos salones, cajas, calles, plazas; milagros, camerinos y tarimas; aceras, faroles y banderas. Armaremos de acero los cantos. Hasta de dos en dos armarnos y amarnos hasta el fin. Echaremos las sombras al viento, a la espalda los arroyos, la barricada a la paz. Volveremos al sitio y al abrazo Inscribiremos a Dios. Revisaremos listas, nóminas, retratos. Ajustaremos tragos, brindis, trasnochos, alegrías. Alistaremos las mesas, las jarras, las cafeteras, los manteles. Cuidaremos casa, avío, fincas y razones; sabana, aldea, luna, víveres, albada. Tornaremos al cimiento, a la ruana, al cuatro, a la vereda. Contaremos con el voto de los pájaros, con el aplauso de la tarde, con el orgasmo del vino. Iremos a la marcha de los árboles. Al murciélago trizas volveremos. Echaremos el resto, apañaremos el sol. Daremos nuestra vida por un arma en paz. 4 Cantémosle a la tierra, al bahareque, al oro, al riesgo, al desafío. Inspeccionemos armas, demonios, insignias, santidades; andanzas, amenazas, celadas, mensajes, bodegas, secretos, arsenales químicos, biológicos, nucleares. Desenterremos el mal y sus secuaces. Reunamos tantos inspectores como sea posible. Crucemos las fronteras del imperio. Ingresemos en sus antros, en el fondo de sus cajas negras. Desarmemos su desvergonzada locura, con la fuerza de la paz. 5 Puño en alto final ¡Ecua jey! grabemos el sueño entre los árboles desentrañemos los secretos al asombro tengamos mucha imaginación para ver la realidad asumamos absurdos enigmas laberintos y zozobras perpetuemos la gloria del mundo en un grano de maíz compartamos la luz al mismo tiempo que la noche oscura encendamos lámparas en el túnel de la infamia enloquecida mantengamos la espada en la trocha que corresponda abrir empuñemos las manceras del arado en el lugar apropiado en el momento apropiado y en la circunstancia apropiada Pablo Mora Sangre Zurcida

jueves, 7 de marzo de 2013

Decálogo Pablo Mora PRIMERO.- Aprender a ver, a pulsar las grandes injusticias, los grandes ideales, a considerar las grandes patrañas o mentiras, en justiciero afán de libertad. El verdadero hombre, el verdadero pueblo, no miran de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber, de qué lado el devenir de la utopía, el sueño. SEGUNDO.- Convencerse de que la revolución social radica en la capacidad del hombre para transformarse a sí mismo, transformando su entorno. El sueño forma parte de nuestra realidad, consecuencia legítima de la genuina utopía concreta, enarbolando, profundizando y perfeccionando el respeto y la comunicación con el pueblo de modo participativo. TERCERO.- Tomar los fusiles y cargarlos, dispararlos cuando ello sea necesario, cuando no queda otra salida, cuando morir o matar es la única alternativa que resta para reconquistar la dignidad. La fuerza del pueblo unido es realmente invencible, indestructible. CUARTO.- Poder enterrar los fusiles de una vez y para siempre, para ello está hecha una Revolución. La Revolución es paz, y por eso cuesta tanto. La fuerza es el recurso definitivo que queda a los pueblos. Nunca un pueblo puede renunciar a la fuerza, pero la fuerza sólo se utiliza para luchar contra el que la ejerce en forma indiscriminada. QUINTO.- Contar cada quien con su palabra, pensar con cabeza propia, enriqueciendo con sus ideas el patrimonio colectivo. Por la palabra comienza toda revolución, en la medida en que sólo se consigue evitar los equívocos e hipocresías cuando la palabra realmente dice lo que significa. SEXTO.- Defender los derechos del pueblo pareciera subversión. Se empieza por la palabra. Al pie de ella, nace el pueblo. La justicia —pan del pueblo— casi siempre hambrea al hombre. Ante un pueblo con justicia, sobra el arma. SÉPTIMO.- Elegir entre empuñar los fusiles o las manceras de los arados. Perdida la palabra, al pueblo no le queda sino asirse a la pólvora para reencontrar el camino, que puede ser de mucha o poca sangre. Las revoluciones que empiezan por la palabra, a las veces concluyen con la pólvora de manos del pueblo, de los hombres. OCTAVO.- Encontrarse con la historia. Cada uno tiene su Moncada. La revolución es una necesidad histórica, un hecho inevitable. De pueblo en pueblo, la revolución un día llega. Podrá el día estar lejano, mas signado; y ningún artificio, ninguna represión podrá evitar su adviento. NOVENO.- Crear, paso a paso, un orden más justo, más libre, más pleno, que permita que cada cual, respetando a los otros, pueda expresar su propio credo. Es cuestión de crear la tierra nueva, asumiendo personal y comunitariamente el riesgo de la aventura humana. Sólo una tierra distinta hará menos increíble el cielo. DÉCIMO.- Desentrañar los secretos del asombro, asumir absurdos, enigmas, laberintos y zozobras, perpetuar la gloria del mundo en un grano de maíz, mantener la espada en la trocha que corresponda abrir, compartir la luz al mismo tiempo que la noche oscura, encender lámparas en el túnel de la infamia enloquecida: empuñar las manceras del arado en el lugar apropiado, en el momento apropiado y en la circunstancia apropiada. pablumbre@hotmail.com