domingo, 28 de julio de 2013

Se prendió la macaquera

Se prendió la macaquera Pablo Mora pablumbre@hotmail.com En el 59 Aniversario de Hugo Rafael Chávez Frías Porque son tantos y tales los estragos y crueldades, matanzas y destrucciones, despoblaciones, robos, violencias y tiranías... Fray Bartolomé de Las Casas
Là où ça sent la merde ça sent l’être. L’homme aurait très bien pu ne pas chier, ne pas ouvrir la poche anale, mais il a choisi de chier comme il aurait choisi de vivre au lieu de consentir à vivre mort. C’est que pour ne pas faire caca, il lui aurait fallu consentir à ne pas être, mais il n’a pas pu se résoudre à perdre l’être, c’est-à-dire à mourir vivant. Il y a dans l’être quelque chose de particulièrement tentant pour l’homme et ce quelque chose est justement LE CACA. (ici rugissements.) Antonin Artaud PAJARITO QUE VENÍS TAN CANSADO Pajarito que venís tan cansado y que te arrecostás en la piedra a beber Decíme. ¿No sos Polimnia? Toda la tarde estuvo mirándome desde No sé donde Toda la tarde Y ahora que te veo caigo en cuenta Venís a consolarme Vos que siempre estuviste para consolar Te figurás ahora un pájaro Ah pájaro esponjadito Mansamente en la piedra y por la yerbita te acercás —"Yo soy Polimnia" Y con razón que una luz de resucitados ha caído aquí mismo Polimnia riéndote Polimnia echándome la bendición —Corazón purísimo. Pajarito que llegas del cielo Figuración de un alma Ya quisiera yo meterte aquí en el pecho darte de comer Meterte aquí en el pecho Y que te quedaras allí lo más del corazón. Ramón Palomares La gracia rebelde del zambo a la desnuda, purulenta realeza, borbónica dinastía en llagadura, emplaza. Vivacidad la del macaco. Desde tierra del sol el grito empuña todavía. Barlovento, el indio, el fantasma, el alma de la tribu, en el macaco, columna vertebral del canto y el latido ante el horrendo desaguadero de la muerte, frente al rapaz imperio y su avaricia loca, espumeante de historias, tragedias y misterios. Ante la oscuridad que ronda, el tráfico de la retórica y el desprecio, entre el vértigo en el vacío de la caverna, el tifón, la errancia, el desvarío, delante de los destellos de odio, racismo, supremacía, del summum imperium, bien valen el ejército de palabras, las cáusticas punzadas, el ácido summum del macaco. Falo grande con todas las verduras de las cumbres. En pelea de gallos ajisecos, ennavajados, en macacoa macanudamente entre macacos, macanuda noticia, vaina macanuda. Roma pregunta ahora por ese que llaman el macaco, Fany consulta acerca del macaco, Eduardo, Francisco, preguntan que preguntan por macaco. Entero el orbe indaga ahora por macaco. Macacoa la del macaco. Al macaco al fin tendrán que llevarlo a Hollywood. El macaco vuelve, huele a ser. ¡Cantaleta mayor la del macaco! ¡Sorprendente el Fenómeno Macaco! guarango chontaduro cañahuate chaguaramo apamate guayacán samán araguaney o flamboyán macaco al descubierto universal recto duro durable resistente calcáreo frondoso para siempre incorruptible eterno refulgente indomable macaco caguairán solidario macaco en singladura macaco a punta de hombre y tempestad macaco fuego pueblo y hacha y tierra por obra y gracia de macaco el hombre en grito en huella en seña en estampida andando andando andando andando andando Regocija el alma armada del macaco. Cavila, habla, grita el macaco. Macaca la hembra del macaco —macaca leonina macaca mulatta macaca nigra radiata sinica thibetana tonkeana kongeana—. Ojo de tigre, mundo zurdo, adentro desde afuera… afuera desde adentro, bajo un mismo sol, una patria, un porhacer, va, viene, se alza, levanta, crece la voz del macaco: dice lo que siente, navega a contracorriente, en la calle alucinada o ciega, entre la gente. Allá los realistas, los cómplices, nosotros, pasión patria, los patriotas. En cielo, tierra, mar, el macaco primer primate en el espacio, en el desierto, en nieve, lluvia, guerra, muerte y paz. Cave canem. Cuidado con el perro que roncan los macacos. Noche y día aúlla el macaco. Amanecerá y veremos en albadas al macaco. De esta parte del charco, los macacos. En la otra orilla, los payasos reales genocidas. Las noches, los panas conocen al macaco. Las potestades lo distinguen. En Caracas, los compañones del macaco. En Chile, en Rusia, en China, aquende, allende, el macaco. Macacoa la del macaco. El pueblo macaco, el llanto macaco, la puta macaca, la vulva macaca, el falo macaco, la lluvia macaca, la rosa roja macaca; arichuna macaca, españa macaca, atacama macaca, ¿América española? ¡Zape, macaca! Macaco el mono, dios macaco. Pezones, bombillas, paraguas, macacos. Se prendió la macaquera. Arriba los macacos. A tiros y sablazos, desde estas vueltas y revueltas, simios, monos tropicales, lascivos seres, incorregibles, bárbaros, aventureros, pendencieros, petulantes advenedizos, motilones, sangre en rebeldía al borde de la noche tempranera, engranajes listos, entrecejo insomne, juntos en la sombra, los macacos, a liberar, a restaurar, a madrugar, la luna alumbra nuevas intenciones. Arriba las señas, las peñas, las grietas, los sudores del macaco. Nunca atrás. Que ningún muro nos separe. En el anfiteatro de dioses, reyes, infiernos, lupanares y demonios, el macaco. Cuando la rabia inunde el ser, cuando falte la mistela zanjonera, cuando haya que volver el arma al alma, cuando reclame el mestizaje, cuando urja gritar, brincar, saltar, cuando haya que sumergirse, aparecer, allanar, golpear, amar o armar, desde las tinieblas, desde la magia animal, desde rumba o cumbia, desde los ojos de los brujos, desde la calle zurcida, despierta, alborotada, de ida y vuelta hacia el futuro, de Caracas a Nueva York, de Río de Janeiro a Zimbabwe o Barcelona, arranca, se rebela, nunca se detiene, nadie se salva del macaco, menos el macaco. El origen del hombre, del lenguaje, del destino; el conocimiento, la conciencia, el razonamiento, el mundo; mito, ciencia, filosofía, asombro; lo no comprendido, maquiritare, piedra, jerigonza, jeroglífico, canto; la contraseña, el salvoconducto, el indio que llevamos repleto de claves para el mundo y su conquista, Pachacámac, Atampam, Guanam, Jadán, Gualanlema, Quilaquilago, Caxicóndor, Pumacuri, Tomayco, Cuchitaype, Guaicaipuro, Paramaconi, Sorocaima, Duchinachay, Dumbay…¡El macaco! De tránsito, perseguidos, persiguiendo, con nuestros viejos nuevos trastos, cántaros, chícaras, chorotes resabios, arrecheras y tapices, mientras cantan los gallos de otro modo, cuando canten los gallos de otro mundo, al despertar la nueva madrugada, despiertos con el pueblo, a libertad por todos los caminos, por atajos, escapes o veredas, de manos, a la orden del macaco. Abaluyia, Kavirondo, Orekajuvakai, el macaco —el guardián, el vigía, el custodio, el centinela, el hombre en el mundo para el hombre, la voz del otro, el mono más sabio, el que tuvo la idea, el que imitó animales feroces para alentar a sus congéneres; grito en la palabra articulada, propicia, briosa, la social, el instrumento, la precisa, la relación, la praxis, la sintaxis, la epopeya, la identidad, el linaje, la herencia, el terrazgo, integración, comunicación, transformación: la nota esencial, demostrativa, constante, persuasiva, incluyente, expresiva, indicativa, resolutiva, musical, alternativa, decisiva—. Popol Vuh, Ñamandu, la creación, la energía, la tierra, sus entrañas, el macaco —el trabajo verbal, el apunte, la gota de hiel, de miel, cambio de tiempo y de lugar, el ritmo, el fluir del tiempo con un cambio de escenario, inteligencia, contrainteligencia, estrategia, comando, logística… el camino, la experiencia, la tendencia, la rebelión… cuerda alargada, prolongada… ciclón, fuego, tambor, turpial, marimba… frente, brazo, pecho, sudados… palabra sudada… arena sudada… lo previsto, imprevisto, la persuasión, la previsión, la provisión, el pertrecho, el proyectil, la satisfacción, la acción, la ordenación social… el terreno accesible, deleznable, angosto, accidentado, fronterizo, clave, convergente, difícil o mortal… el esquema general, el ataque directo e indirecto, el agente secreto inevitable, la sabana, el monte, la cima, la bandera desplegada en rancho, la militancia, la belleza y la verdad del hombre como un claro de tierra en la mirada—.

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